
El secretario de Economía y Finanzas de la Gobernación de Tarija, Fernando Romero, analizó el nuevo escenario económico generado tras la modificación del tipo de cambio del dólar, que dejó atrás más de 15 años de estabilidad en Bs 6,96 para ubicarse en Bs 9,73. La autoridad señaló que esta nueva realidad tendrá impactos diferenciados sobre la economía nacional, con sectores que podrían beneficiarse y otros que enfrentarán mayores dificultades.

En diálogo con El Guadalupano Periódico Digital, Romero explicó que los principales perjudicados serán los importadores de combustibles, medicamentos, materias primas e insumos industriales, debido al incremento de sus costos de adquisición. En contrapartida, indicó que las personas y empresas que mantienen ahorros o activos en dólares podrían experimentar una mejora en el valor de su patrimonio como consecuencia del nuevo tipo de cambio.

El economista sostuvo que el impacto sobre los precios y las actividades comerciales podría ser menor al esperado, ya que una parte importante de la economía boliviana venía utilizando el dólar paralelo como referencia para fijar costos y realizar transacciones, especialmente en sectores vinculados a las importaciones.
Sin embargo, advirtió que uno de los principales desafíos será la respuesta del sistema financiero nacional frente a la creciente demanda de divisas. Según explicó, será fundamental verificar si las entidades bancarias cuentan con la disponibilidad física de dólares suficiente para atender los requerimientos de sus clientes y evitar mayores tensiones en el mercado.
Romero agregó que la evolución del tipo de cambio deberá ir acompañada de políticas económicas que generen certidumbre y fortalezcan la confianza de los agentes económicos, con el objetivo de reducir los riesgos para la inversión, la producción y el consumo interno.
Finalmente, señaló que el comportamiento del mercado durante las próximas semanas será determinante para evaluar el verdadero alcance de esta medida, así como sus efectos sobre la inflación, el acceso a divisas y la estabilidad del sistema financiero boliviano.