
El descenso brusco de las temperaturas en Tarija ha generado preocupación en distintos sectores, especialmente en el ámbito educativo. Con mínimas que han llegado a un grado centígrado, padres de familia y dirigentes escolares comenzaron a exigir acciones concretas para garantizar la integridad de los estudiantes, quienes deben asistir a clases en condiciones climáticas adversas.
En contacto con El Guadalupano Periódico Digital, el representante de las Juntas Escolares de Tarija, Franklin Arancibia, manifestó su molestia ante la falta de medidas por parte de las autoridades de educación. “Estamos haciendo las gestiones que nos corresponde, pero no vemos respuesta oficial ante este frío extremo”, declaró.
El dirigente lamentó que, pese a las inclemencias del tiempo, no se hayan determinado pausas pedagógicas o cambios en los horarios. “Se necesita sensibilidad y reacción inmediata para evitar enfermedades respiratorias en nuestros hijos. No se puede esperar a que colapsen los centros de salud”, advirtió.
Arancibia también criticó la falta de inclusión de las organizaciones de padres en la toma de decisiones educativas. Afirmó que las juntas escolares conocen de cerca la realidad de los estudiantes, sobre todo en barrios donde las condiciones materiales no permiten afrontar el invierno adecuadamente.
“Cada día aumentan los permisos por resfríos, eso demuestra que la comunidad escolar está siendo afectada directamente”, agregó, señalando que muchos niños acuden a clases sin protección adecuada contra el frío, lo que incrementa los casos de enfermedades respiratorias.
El representante enfatizó que no se trata de una simple solicitud, sino de una necesidad urgente. “No podemos seguir esperando una directriz nacional, cuando la emergencia es local y está poniendo en riesgo la salud de miles de estudiantes”, expresó.
La Junta Distrital de Juntas Escolares ha pedido que se actúe con responsabilidad y que se convoque a reuniones técnicas con los sectores involucrados, para evaluar alternativas viables que incluyan suspensión temporal de clases o adecuación de horarios.
Finalmente, Arancibia reiteró que, mientras no se tomen decisiones acertadas, la salud de los niños y adolescentes seguirá expuesta. “Lo que queremos es prevención, no consecuencias. Aún estamos a tiempo de evitar una situación mayor”, concluyó.
