
El sector regante de Tarija expresó su preocupación por la situación de la infraestructura hídrica del departamento y advirtió sobre el riesgo que enfrenta la producción agrícola ante la falta de agua. El dirigente señaló que es urgente activar medidas de prevención y contingencia frente a los efectos de la crisis climática y las condiciones de sequía que afectan al sector productivo.

En diálogo con El Guadalupano Periódico Digital, el ejecutivo de la Asociación Nacional de Regantes, José Manuel Yáñez, pidió a los diferentes niveles del Estado asumir acciones inmediatas para garantizar la disponibilidad de agua destinada a la producción y enfrentar las consecuencias de los eventos climáticos extremos. “Hoy nos preocupamos por la falta de combustible, pero no estamos viendo la verdadera necesidad, que es el agua”, manifestó.

Yáñez sostuvo que el sector regante viene alertando desde hace tiempo sobre la crisis hídrica y reclamó la elaboración de planes de contingencia que permitan reducir las afectaciones provocadas por fenómenos climáticos extremos. Entre los principales riesgos mencionó las sequías y heladas recurrentes, que podrían comprometer la producción agrícola y generar consecuencias sobre el abastecimiento de alimentos.

El dirigente también expresó preocupación por la contaminación de fuentes de agua y por la falta de acciones preventivas para proteger las cuencas y garantizar el funcionamiento de la infraestructura destinada al almacenamiento y distribución del recurso hídrico. A su criterio, la problemática requiere una respuesta coordinada entre el Gobierno nacional, las gobernaciones y los gobiernos municipales.
En el caso particular de Tarija, Yáñez presentó un panorama que calificó de preocupante respecto al funcionamiento de las represas. Según informó, de aproximadamente 45 represas construidas en el departamento, únicamente la presa El Molino estaría operativa, aunque señaló que actualmente trabajaría entre el 40% y 60% de su capacidad.
El representante de los regantes atribuyó la situación del resto de las represas a la falta de ejecución de sus denominadas segundas fases, lo que impediría que estas infraestructuras alcancen el nivel de funcionamiento previsto. La falta de continuidad de estos proyectos, sostuvo, limita la capacidad de almacenamiento y regulación del agua para el sector productivo.
Yáñez cuestionó además la actuación de concejales, asambleístas y parlamentarios, a quienes pidió impulsar normas y acciones concretas para proteger las cuencas, fortalecer la infraestructura hídrica y garantizar el acceso al agua para las comunidades productoras.
Asimismo, advirtió que la falta de agua podría convertirse en un problema de mayor alcance si no se adoptan medidas oportunas, debido a que la producción agropecuaria depende directamente de la disponibilidad del recurso. En ese contexto, insistió en que la planificación debe anticiparse a los periodos críticos y no limitarse a responder cuando los efectos de la sequía ya hayan provocado pérdidas.
Finalmente, el dirigente regante reiteró que el agua debe ser considerada una prioridad dentro de las políticas públicas destinadas al sector productivo. Yáñez pidió que las autoridades trabajen en planes de contingencia, recuperación de infraestructura y protección de las fuentes hídricas para reducir los riesgos sobre la producción agrícola y la seguridad alimentaria.