
En una amplia conferencia de prensa, el medio día de este domingo, la ministra de la Presidencia, María Nela Prada, arremetió duramente contra los legisladores que están bloqueando unos $us 1.600 millones para comprar combustibles.
Prada salió al paso de las declaraciones de empresarios y personajes políticos que acusan al Gobierno de no encontrar un rumbo en la actual crisis económica y, sobre todo, por la escasez de combustibles, que afecta la producción de alimentos, agravada por las últimas lluvias, que han inundado cultivos de soya en el norte del departamento de Santa Cruz.
La ministra enumeró una serie de argumentos para justificar la actual situación, como: la crisis energética global “sin precedentes”, vinculada a la crisis climática y una presión inflacionaria internacional, para aterrizar en un “sabotaje económico y político”, que se ha intensificado en los últimos meses por la coyuntura electoral.
“Acá vemos cómo algunos diputados, senadores, que se han dedicado a sabotear nuestra economía, a sabotear la economía de las familias bolivianas, hablan de que si el Gobierno no garantiza el abastecimiento suficiente de combustible, la seguridad alimentaria del país está en riesgo, sabiendo perfectamente que (la solución a) este (des)abastecimiento de combustible está ahí en la Asamblea también (…)”, aseveró.
Se refirió también a la subvención implementada en 1997, que se agravó con la caída de la producción de hidrocarburos y por “descuidar la nacionalización”. Prada detalló que actualmente se importa el 59% de la gasolina y prácticamente el 90% de diésel. En 2024 Bolivia pagó por esas importaciones un total de $us 3.350 millones y, desde 2021 hasta el año pasado el monto acumulado por ese concepto fue de $us 12.500 millones.
El monto semanal que YPFB necesita para importar combustibles es de $us 60 millones, aproximadamente.
En cuanto a la deuda externa, la ministra de la Presidencia apuntó que desde hace 17 años en Bolivia no existía un desequilibrio entre los desembolsos y el pago de la deuda, con un saldo negativo de $us 1.218 millones.
“Súmenle los 3.000 millones de dólares el año pasado, o los 12.500 millones de dólares en todo el periodo de nuestro gobierno en compra de combustible, que se hace en dólares, y el pago de deuda que lo tenemos que hacer en moneda extranjera. Ahí estamos hablando que son más de 13.000, 14.000 millones de dólares lo que ha salido de nuestra economía”, afirmó.
Explicó que los desembolsos pendientes en la ALP serán dirigidos a créditos para proyectos de preinversión en construcción de carreteras, electrificación, energías renovables y riego, principalmente, que deben generar empleo. Y como la economía está bolivianizada, las divisas serán utilizadas para importar combustibles.
Casi al finalizar, desestimó los índices de riesgo que las calificadoras internacionales ponen a Bolivia en los primeros lugares, pero esa responsabilidad también la transfirió a los legisladores.
“La respuesta de nuestro presidente Lucho y de nuestro Gobierno ante ese sabotaje, ante ese boicot político y económico que estamos viviendo, no ha sido (con) bala, como en el pasado, porque así resolvían anteriores gobiernos los problemas económicos y políticos en nuestra sociedad: con balas, con represión al pueblo boliviano, con muertos, con derramamiento de sangre”, expresó.
El Deber
