
Sectores de los Ponchos Rojos y las Polleras Rojas de la provincia Omasuyos anunciaron el inicio de un cerco a la ciudad de La Paz como parte de una serie de medidas de presión que buscan exigir la renuncia del presidente Rodrigo Paz, en medio de un escenario marcado por conflictos sociales, protestas y bloqueos que se registran en diferentes regiones del país y que mantienen en alerta a la población paceña por las posibles consecuencias que podrían generarse en el abastecimiento y la circulación vehicular.
Durante una concentración pública realizada en el departamento de La Paz, dirigentes de ambas organizaciones manifestaron que la decisión fue asumida luego de reuniones internas y evaluaciones desarrolladas a nivel departamental, donde las bases determinaron radicalizar las movilizaciones y asumir acciones más contundentes debido a la situación política que atraviesa el país, advirtiendo además que las protestas continuarán creciendo si no existen respuestas a sus demandas.
Los representantes de los sectores movilizados señalaron que el cerco busca ejercer presión sobre el Gobierno nacional y afirmaron que las organizaciones sociales se mantendrán en estado de emergencia permanente, movilizando a comunarios y afiliados desde distintas provincias del altiplano paceño hacia puntos estratégicos de acceso a la sede de Gobierno, situación que podría afectar el tránsito de vehículos de transporte público, carga pesada y abastecimiento de productos de primera necesidad.
En el acto también estuvieron presentes el dirigente de la Central Obrera Boliviana, Mario Argollo, y el senador Nilton Condori, quienes expresaron públicamente su respaldo a las medidas anunciadas y coincidieron en señalar que las movilizaciones responden al descontento social existente en varios sectores del país, remarcando que las protestas se mantendrán mientras no se atiendan las exigencias planteadas por las organizaciones sociales movilizadas.
Los dirigentes advirtieron además que las medidas podrían endurecerse en los próximos días y no descartaron ampliar los bloqueos hacia otras rutas interdepartamentales, afirmando que las bases se encuentran organizadas y preparadas para sostener las movilizaciones por tiempo indefinido, lo que incrementa la preocupación de distintos sectores económicos y de la ciudadanía debido al posible impacto en el transporte, el comercio y el abastecimiento de alimentos y combustibles en la ciudad de La Paz.
El anuncio del cerco ocurre en un contexto nacional marcado por tensión política y social, donde distintos puntos del país continúan registrando protestas, marchas y bloqueos impulsados por organizaciones sociales y sectores afines, situación que mantiene en alerta a las autoridades y a la población ante el riesgo de mayores conflictos y de una paralización parcial de actividades en la sede de Gobierno y otras regiones del territorio nacional.