
La ambientalista Janeth Alfaro alertó sobre una situación de emergencia en la Reserva Nacional de Flora y Fauna de Tariquía, luego de que comunarios reportaran el intento de ingreso de movilidades y personal de Petrobras por la zona de Chiquiacá. La presencia de la empresa provocó una inmediata reacción de los habitantes, quienes se movilizaron para impedir el avance de la maquinaria en defensa del territorio y sus recursos naturales.
En diálogo con el periódico digital El Guadalupano, Alfaro explicó que el objetivo de la petrolera sería llegar al pozo Domo Oso X3 Tarija, ubicado en la zona de amortiguamiento, lo que podría convertirse en la antesala para alcanzar el pozo San Telmo Norte. Advirtió que esta operación pondría en riesgo una extensa área boscosa: “Estamos hablando de una plancha de unas 70 mil hectáreas que podría ser afectada. Es necesario que la población se sume a la defensa de Tariquía”.
La activista informó que desde la madrugada del lunes los comunarios mantienen un bloqueo en la Quebrada de la Vaca, punto de acceso hacia Chiquiacá. Recalcó que la medida no afecta la carretera principal hacia Entre Ríos, sino únicamente el camino utilizado para llegar al pozo que pretende intervenir la empresa petrolera.
Asimismo, Alfaro subrayó que la movilización nace exclusivamente de la población local y rechazó cualquier vinculación política. Remarcó que los voluntarios no reciben financiamiento de organizaciones externas y exhortó a autoridades e instituciones del departamento a asumir su rol: “El comité cívico y el gobernador deben pronunciarse y defender la reserva junto al pueblo”.
Respecto a las gestiones nacionales, la ambientalista señaló que existe desconfianza debido a experiencias previas en las que no se obtuvieron respuestas favorables en instancias legislativas. Indicó que, pese al cambio de autoridades, se requiere una posición firme que garantice la protección de Tariquía ante cualquier avance extractivo.
Finalmente, Alfaro insistió en que la única salida definitiva para frenar lo que calificó como “ecocidio” es la anulación de los contratos petroleros vigentes. Recordó que ya se presentaron proyectos de ley para su abrogación y llamó a la nueva administración estatal y a los legisladores a actuar con responsabilidad y visión ambiental para preservar este patrimonio natural.
