
El clima electoral en Bolivia comienza a definirse a medida que las encuestas reflejan movimientos significativos en las preferencias ciudadanas. Analistas y líderes políticos observan con atención la evolución de ciertos postulantes, especialmente aquellos que han mostrado un repunte sostenido en las últimas semanas.
En diálogo con El Guadalupano, el expresidente Jaime Paz Zamora manifestó su confianza en que la oposición logrará imponerse en los próximos comicios. Según su evaluación, los estudios recientes evidencian que el candidato oriundo de Tarija experimenta un crecimiento constante, lo que a su juicio incrementará el protagonismo del departamento en el futuro gobierno.
Paz Zamora subrayó que, independientemente de las posturas políticas, la figura que podría representar de manera tangible a Tarija en el Ejecutivo es Rodrigo Paz. Afirmó que la tendencia ascendente de su intención de voto es un indicador claro de que su proyección nacional se está consolidando.
Asimismo, el exmandatario reveló que este avance no se limita al electorado tarijeño. En regiones como Oruro, el postulante opositor ha escalado posiciones y se ubica por encima de Jorge “Tuto” Quiroga, mientras que en Potosí, las encuestas lo colocan delante de Samuel Doria Medina.
Para Paz Zamora, estos datos demuestran que el escenario electoral podría deparar sorpresas, sobre todo en departamentos donde tradicionalmente otros candidatos habían tenido mayor presencia.
El exgobernante insistió en que el crecimiento sostenido de un candidato opositor con origen regional tiene un valor político simbólico y estratégico, ya que representa la posibilidad de que Tarija asuma un papel decisivo en la conducción del país.
Destacó además que el contexto actual abre la oportunidad de fortalecer la representación departamental en el gobierno central, algo que, según él, beneficiaría a la integración y desarrollo equilibrado de todas las regiones.
Finalmente, Paz Zamora cerró su análisis señalando que, si la tendencia se mantiene, el ascenso del candidato tarijeño podría convertirse en uno de los factores determinantes para inclinar la balanza en una eventual segunda vuelta electoral.
