
En el marco de los 200 años de la fundación de Bolivia como república libre y soberana, los niños y niñas del Centro Integral de Desarrollo Infantil Disneyland llevaron adelante un emotivo acto conmemorativo que llenó de color y patriotismo la jornada educativa en Tarija.
En diálogo con El Guadalupano Periódico Digital, la directora del centro, Marcela Sánchez, manifestó que el objetivo principal de la actividad fue sembrar en los pequeños el amor por la patria desde sus primeros años de formación. “Nuestro lema es que los niños son el futuro del país y educarlos con valores cívicos es una prioridad”, afirmó.
Durante el acto, los estudiantes lucieron vestimenta típica de diferentes regiones del país, recitaron poesías patrióticas, interpretaron canciones tradicionales y participaron de una representación simbólica de la historia de Bolivia, destacando momentos clave de su independencia y evolución como Estado Plurinacional.
La directora destacó que este tipo de eventos no solo refuerzan el aprendizaje, sino también la identidad nacional y el sentido de pertenencia. “No se trata solo de recordar una fecha, sino de transmitir un sentimiento, una historia y una lucha que aún continúa”, agregó.
Padres y madres de familia acompañaron con entusiasmo cada presentación, resaltando la importancia de involucrar a los niños en la vida cívica del país. El evento finalizó con la entonación del Himno Nacional y un desfile simbólico con banderas bolivianas.
Sánchez también señaló que, en un contexto nacional marcado por conflictos y divisiones, es más urgente que nunca educar en la unidad, el respeto y el compromiso social desde las aulas. “La niñez representa la esperanza de una Bolivia mejor”, expresó.
El centro Disneyland se ha convertido en un referente de educación infantil en Tarija, promoviendo no solo el desarrollo cognitivo y emocional de los niños, sino también su integración como actores fundamentales en la vida comunitaria.
Finalmente, la directora reiteró el compromiso institucional de seguir celebrando el Bicentenario no como un punto de llegada, sino como un nuevo comienzo para fortalecer la democracia, la justicia social y el amor por la tierra que nos vio nacer.
