
En el marco del actual proceso electoral rumbo a los comicios del 17 de agosto, el periodista cruceño y candidato aliado de Tuto Quiroga, Gary Añez, se pronunció con firmeza sobre la actitud del expresidente Evo Morales, quien intenta justificar la indecisión del electorado como un respaldo a su figura política.
En conversación con El Guadalupano Periódico Digital, Añez afirmó: “La indecisión del pueblo no puede atribuirse a Evo. Es un síntoma de desencanto general con la clase política, no un respaldo automático al pasado”. Para Añez, Morales está buscando capitalizar cualquier vacío con fines personales.
El periodista cruceño sostuvo que los intentos de Evo por reposicionarse políticamente reflejan un oportunismo evidente. “Cada vez que hay un silencio o una pausa en la política nacional, él intenta llenar ese espacio”, añadió Añez, subrayando la necesidad de mirar hacia adelante y no volver atrás.
Añez remarcó que la indecisión del votante boliviano responde a una falta de opciones claras, propuestas realistas y liderazgo renovador, no a una supuesta popularidad del expresidente. “La gente está cansada de los extremos, quiere soluciones concretas”, manifestó.
Además, aseguró que el 17 de agosto será un día clave para que los bolivianos definan si continúan atrapados en el pasado o abren paso a nuevas formas de hacer política, más ciudadanas, democráticas y comprometidas con los problemas reales de la gente.
El candidato señaló que su alianza con Tuto Quiroga busca precisamente construir una propuesta alternativa al caudillismo. “Estamos aquí para proponer y trabajar, no para dividir ni confrontar”, aseveró durante una entrevista en medios cruceños.
Añez criticó que, en lugar de autocrítica, el MAS intente constantemente victimizarse o culpar a otros de la desconfianza social. “La historia juzga con hechos, y el pueblo boliviano no olvida los abusos ni la manipulación del poder”, concluyó.
Con su participación en el escenario político, Gary Añez apuesta por una campaña basada en propuestas concretas, respeto a la institucionalidad y el impulso de una ciudadanía activa, dejando atrás las viejas prácticas del oportunismo político.
