
La nueva asociación política NASUR, liderada por Saúl Arteaga, señala su apoyo y capacidad de alianza a cualquier partido político de oposición que esté dispuesto a construir una unidad sólida. Arteaga enfatizó que su principal objetivo es lograr que Tarija sea reconocida y tomada en cuenta a nivel nacional, buscando un cambio del modelo político actual que consideran fallido.
«Estamos solicitando unidad ya que tenemos personería jurídica y presencia en todo el Departamento. Queremos que Tarija sea reconocida y tomada en cuenta, así mismo, queremos cambiar el modelo fallido que se tenía hasta ahora», afirmó Arteaga.
El representante de NASUR dejó claro que su apoyo se dirigirá a quienes demuestren la voluntad de generar una verdadera unión opositora, rechazando alianzas con figuras que representen el populismo. «Apoyamos a quien tenga la necesidad de generar la unión que tanto se necesita. No queremos una alianza con quien represente el populismo que nos ha traído aquí en este momento, ya que el populismo es aprovecharse de las riquezas para beneficios propios», aseveró.
En cuanto a posibles líderes de esta unidad, Arteaga mencionó el nombre de Samuel Doria Medina, aunque dejó abierta la posibilidad de apoyar a otros candidatos emergentes que demuestren capacidad de convocatoria y un genuino compromiso con la unidad. «Si Samuel Doria es el que puede generar la mayor concentración a la oposición vamos a estar ahí, pero tenemos un cierto espacio para decidir si Samuel Doria o algún candidato emergente genera de verdad la unión, cual en principio pareciera que Samuel está liderando un bloque de oposición pero está por verse», agregó.
Finalmente, Arteaga subrayó que un factor determinante para su alianza será el compromiso del candidato en dar a Tarija el lugar que merece y generar desarrollo para resarcir lo que, a su juicio, el estado centralista ha sustraído a la región. «De esta manera Arteaga declaró también que se hará una alianza con quien de su lugar a Tarija, genere desarrollo para devolver de alguna manera lo que el estado centralista se ha llevado lo que era de prioridad».