
La salud pública continúa siendo uno de los principales retos en el país, especialmente en las áreas rurales donde la falta de especialistas y personal médico limita la atención oportuna a la población. Bajo este panorama, autoridades municipales junto a los Servicios Departamentales de Salud (SEDES) han intensificado sus esfuerzos para mejorar la distribución del recurso humano en los centros de salud.
En conversación con el periódico digital El Guadalupano, Asunción Ramos, presidente de la Asociación de Municipios de Tarija (AMT), confirmó que se ha trabajado de manera coordinada en una propuesta concreta para reubicar a los profesionales de salud. “Hemos sostenido varias reuniones con los alcaldes y los directores del SEDES para elaborar un planteamiento técnico que permita optimizar el personal en los distintos establecimientos”, explicó.
Según Ramos, este plan busca garantizar que los centros de primer nivel en comunidades y distritos alejados cuenten con médicos permanentes, ya que muchos recintos permanecen sin profesionales durante semanas, obligando a los pobladores a trasladarse largas distancias por una consulta oportuna.
El documento presentado incluye un diagnóstico sobre las necesidades reales de cada municipio, tomando en cuenta factores como densidad poblacional, prevalencia de enfermedades y accesibilidad geográfica. “Queremos que el Ministerio de Salud conozca a detalle la situación de Tarija y pueda dar luz verde a este proyecto lo antes posible”, insistió el titular de la AMT.
Asimismo, Ramos destacó que se plantearon incentivos para los médicos que acepten ser destinados a zonas rurales, considerando que el aislamiento y la falta de servicios básicos han sido históricamente un factor que desincentiva la permanencia del personal de salud.
Por su parte, técnicos del SEDES indicaron que el plan contempla redistribuir recursos sin incrementar el presupuesto global, pero asegurando una mejor cobertura. La estrategia ha sido diseñada en mesas técnicas donde participaron representantes municipales y del área de salud.
En tanto, los gobiernos municipales se comprometieron a mejorar la infraestructura de sus centros y a dotar de condiciones mínimas para que los profesionales puedan desempeñar su trabajo sin mayores inconvenientes. “Es un compromiso conjunto, porque la salud no puede esperar”, reiteró Ramos.
Ahora solo resta que el Ministerio de Salud evalúe y dé su aprobación formal a la propuesta, lo que permitiría comenzar con la reorganización de los médicos y garantizar un servicio más equitativo para toda la población del departamento.
