
El Gobierno Autónomo Municipal de Tarija atraviesa una compleja situación financiera debido a la significativa reducción de sus ingresos económicos, escenario que ha obligado a la administración municipal a implementar un Decreto de Austeridad con el objetivo de optimizar recursos, priorizar inversiones y garantizar la continuidad de los servicios esenciales para la población. Las autoridades municipales advirtieron que la crisis económica nacional, la inflación y el incremento de costos están generando una fuerte presión sobre las finanzas de la institución.

En diálogo con El Guadalupano Periódico Digital, el secretario de Planificación del Municipio de Tarija, Adrián Ávila, explicó que la decisión de aplicar medidas de austeridad responde a un contexto económico particularmente desafiante. Señaló que el aumento sostenido del precio de los combustibles, los ajustes legales en los contratos de obras en ejecución y el impacto de la crisis política nacional han provocado un incremento considerable en los gastos municipales, obligando a replantear la administración de los recursos disponibles.

La autoridad informó que los ingresos globales del municipio registran una disminución aproximada del 30 por ciento respecto a las proyecciones iniciales. Asimismo, detalló que los recursos provenientes del Impuesto Directo a los Hidrocarburos (IDH) sufrieron una reducción cercana al 50 por ciento, situación que afecta directamente la capacidad de inversión en proyectos de infraestructura, programas sociales y otras iniciativas destinadas al desarrollo de la ciudad y las comunidades rurales.
Ávila también explicó que los recursos propios del municipio presentan una caída del 25 por ciento debido principalmente al incremento de la mora tributaria. Según indicó, muchos contribuyentes enfrentan dificultades económicas que limitan el cumplimiento oportuno de sus obligaciones impositivas, generando una menor recaudación para las arcas municipales. Esta situación, sumada a la reducción de transferencias nacionales, ha complicado aún más el panorama financiero de la institución.
El secretario de Planificación advirtió que, de mantenerse las actuales condiciones económicas, los recursos que fueron presupuestados para toda la gestión podrían alcanzar únicamente hasta el mes de julio. Ante este escenario, el Gobierno Municipal trabaja en una estrategia de priorización de gastos para asegurar el funcionamiento de los servicios básicos, la atención de necesidades urgentes y la continuidad de las obras consideradas estratégicas para la población tarijeña.
Finalmente, Ávila sostuvo que el Decreto de Austeridad no debe entenderse como una medida restrictiva, sino como una herramienta de gestión responsable destinada a enfrentar la coyuntura económica actual. Remarcó que la administración municipal continuará realizando esfuerzos para garantizar la estabilidad financiera, optimizar el uso de los recursos públicos y minimizar el impacto de la crisis económica sobre los ciudadanos del municipio de Tarija.