
El ministro de Hidrocarburos, Mauricio Medinaceli, defendió en su interpelación ante la Asamblea Legislativa Plurinacional (ALP), la legalidad y necesidad de los contratos de importación de crudo, y afirmó que el proceso cuestionado no generó daño económico al Estado.
El ministro de Hidrocarburos, Mauricio Medinaceli, defendió en su interpelación ante la Asamblea Legislativa Plurinacional (ALP), la legalidad y necesidad de los contratos de importación de crudo, y afirmó que el proceso cuestionado no generó daño económico al Estado.
Durante su exposición, la autoridad aclaró que su despacho no tiene atribuciones para firmar contratos de importación o exploración, ya que estas operaciones corresponden a Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), mientras que el ministerio ejerce una función de supervisión.
Explicó que los contratos vigentes provienen de una gestión anterior, firmados antes de noviembre de 2025 cuando asumió el nuevo Gobierno, y que su continuidad respondió a la necesidad urgente de garantizar el abastecimiento de combustibles en el país. “El bien mayor era abastecer con gasolina al país, más aún cuando se debía cerca de 900 millones de dólares a las empresas”, sostuvo.
Respecto a las observaciones sobre un segundo proceso de contratación, Medinaceli indicó que este no concluyó con la firma de contratos, por lo que descartó cualquier afectación económica. “Al no haberse concretado contratos en este proceso, no existe daño económico al Estado”, afirmó, al señalar que la decisión se tomó ante cuestionamientos y susceptibilidades surgidas en ese entonces.
Sobre la participación de empresas, precisó que YPFB invitó a más de 155 firmas internacionales bajo un esquema competitivo, del cual se preseleccionaron entre cuatro y cinco propuestas. En cuanto a la empresa Trafigura, explicó que los criterios de evaluación no se basan únicamente en el precio del barril, sino en las “primas”, es decir, costos adicionales sobre el valor internacional del crudo. “Comparar precios entre contratos no es razonable porque los mercados cambian; lo relevante son las primas”, puntualizó.
El ministro también respondió a cuestionamientos sobre el incremento de primas, señalando que en contratos anteriores —como los suscritos con Botrading— se llegaron a pagar montos superiores a los 20 dólares por barril. Atribuyó estas diferencias a las condiciones financieras, como pagos casi al contado, que permitían a las empresas ofrecer menores primas. “Las condiciones de financiamiento influyen directamente en los costos”, explicó.
Asimismo, remarcó que la variación de precios responde a la dinámica del mercado internacional y que, en determinados contextos, es necesario aceptar costos más altos para asegurar el suministro interno. “Si los precios internacionales cambian, es necesario pagar para garantizar el abastecimiento”, sostuvo.
Finalmente, informó que se dispuso una auditoría interna para establecer responsabilidades en los procesos observados, algunos de los cuales corresponden a la gestión del expresidente de YPFB, Armin Dorgathen. Añadió que el Ministerio Público también solicitó una investigación para esclarecer los hechos.
