
El Magisterio Urbano de Tarija anunció que mantendrá sus medidas de presión en rechazo a la propuesta de descentralización de la educación impulsada por el Gobierno nacional. El sector exige una respuesta clara de las autoridades sobre el alcance de esta iniciativa y advierte que continuará movilizado mientras no existan definiciones que brinden certidumbre a los trabajadores de la educación respecto al futuro del sistema educativo en el país.

En contacto con El Guadalupano Periódico Digital, el ejecutivo del Magisterio Urbano de Tarija, Nicanor Gaite, señaló que los maestros están dispuestos a participar en espacios de diálogo con las autoridades nacionales; sin embargo, aclaró que esta apertura no significa que vayan a abandonar su rechazo a la propuesta gubernamental. El dirigente sostuvo que el sector espera explicaciones concretas sobre las posibles modificaciones y sus consecuencias para la educación pública.

Gaite manifestó que una de las principales preocupaciones del magisterio es que la descentralización educativa pueda convertirse, a criterio del sector, en un paso hacia la privatización de la educación. Por ese motivo, los maestros consideran necesario conocer con precisión los alcances de la propuesta antes de que se adopten decisiones que puedan afectar la organización y el funcionamiento del sistema educativo nacional.

El dirigente también se refirió a los posibles descuentos salariales que podrían aplicarse a los trabajadores que participaron en el paro movilizado realizado el pasado viernes. Al respecto, afirmó que el sector no teme estas posibles sanciones, debido a que considera que sus medidas de presión tienen como objetivo defender la Constitución Política del Estado y resguardar los principios que, desde su perspectiva, deben orientar la educación en Bolivia.

Asimismo, el Magisterio Urbano reiteró que sus movilizaciones responden a la falta de respuestas claras por parte del Gobierno nacional sobre el futuro de la educación. En ese sentido, el sector espera que las autoridades atiendan sus observaciones y expliquen de manera transparente cómo se pretende implementar la descentralización, además de aclarar qué responsabilidades asumirían los distintos niveles de Gobierno.
Finalmente, Nicanor Gaite ratificó que el magisterio continuará con sus medidas de presión mientras no reciba una respuesta concreta a sus demandas. Aunque el sector afirma estar abierto al diálogo, mantiene su rechazo a la propuesta y exige garantías sobre el futuro de la educación pública, en medio de un conflicto que podría continuar si no se establecen canales de entendimiento entre los docentes y el Gobierno nacional.