
La reciente granizada registrada en el departamento de Tarija dejó daños en al menos siete comunidades rurales, generando preocupación entre las familias campesinas que enfrentan las consecuencias de los fenómenos climatológicos. Los productores afectados aguardan la intervención de las autoridades para evaluar los perjuicios ocasionados y gestionar la asistencia necesaria para atender las necesidades más urgentes en las zonas damnificadas.

En contacto con El Guadalupano Periódico Digital, el ejecutivo de la Federación de Campesinos de Tarija, Herber Quispe, confirmó que al menos siete comunidades resultaron afectadas por este evento climático y expresó su preocupación por la situación que atraviesan las familias rurales.

El dirigente señaló que estos fenómenos generan dificultades para los habitantes del campo, quienes esperan respuestas oportunas de las instituciones responsables de brindar apoyo ante este tipo de emergencias.

Quispe cuestionó la burocracia que, según manifestó, retrasa la atención a las comunidades afectadas y complica el acceso a la ayuda de los diferentes niveles de Gobierno. Explicó que los procedimientos administrativos pueden convertirse en un obstáculo para las familias que necesitan una respuesta rápida, especialmente después de sufrir daños provocados por fenómenos naturales que afectan sus actividades y condiciones de vida.

El representante campesino lamentó que los trámites requeridos demoren la llegada de asistencia a los damnificados y pidió que las autoridades prioricen la atención de las comunidades perjudicadas.
Asimismo, remarcó la importancia de agilizar las gestiones institucionales para que el apoyo pueda llegar de manera oportuna y responda a las necesidades identificadas en cada una de las zonas afectadas.La preocupación también se centra en los productores rurales, quienes necesitan acompañamiento para afrontar las consecuencias de la granizada y reducir el impacto de las pérdidas.
En ese contexto, el dirigente sostuvo que la atención no debería limitarse a los procedimientos administrativos, sino traducirse en acciones concretas que permitan atender a las familias que requieren respaldo después de este tipo de eventos climatológicos.
Finalmente, Herber Quispe expresó su expectativa de que la ayuda pueda llegar durante las próximas semanas y pidió una respuesta efectiva de las autoridades competentes. Mientras tanto, las comunidades afectadas permanecen a la espera de asistencia para enfrentar las consecuencias de la granizada, en un escenario que vuelve a poner en evidencia la necesidad de fortalecer los mecanismos de atención y respuesta ante las emergencias climáticas en el área rural de Tarija.