
Al menos 602 profesionales de los medios de información fallecieron en el mundo a causa de la COVID-19, más de la mitad de ellos (303) en Latinoamérica, informó ayer la ONG Campaña Emblema de Prensa (PEC, por sus siglas en inglés).
La organización advirtió que el número real de víctimas en el sector es con seguridad mayor, ya que a veces no se especificó la causa de la muerte o no se anunciaron los fallecimientos, y en algunos países no hay información fiable.
La organización, que habitualmente documenta los ataques a periodistas en el planeta, pero en 2020 también hizo un seguimiento de la incidencia de la pandemia en el sector, pidió que los trabajadores de los medios de comunicación tengan acceso prioritario a las vacunas si así lo solicitan.
«Debido a su profesión, los periodistas que salen a la calle para informar están, de hecho, particularmente expuestos al virus. Algunos de ellos, especialmente los independientes y los fotógrafos, no pueden simplemente trabajar desde casa», destacó el secretario general de la PEC, Blaise Lempen, en un comunicado.
La PEC lamentó la cantidad de muertes evitables y solicitó asistencia financiera a las familias de los periodistas fallecidos, en los casos en los que sea necesaria.
Por países, Perú fue donde se notificó un mayor número de profesionales de los medios fallecidos por la COVID-19 (93), seguido de Brasil (55), India (53) y México (45).
En Europa, Italia registró un número desproporcionadamente más alto que el de sus países vecinos, con 37 periodistas muertos durante la pandemia.
En Francia y en España fallecieron cinco y seis periodistas respectivamente debido a la COVID-19 desde marzo de 2020, según los datos de PEC.
VACUNACIÓN
La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomendó ayer demorar «entre 21 y 28 días» la administración de la segunda dosis de la vacuna anticovid de Pfizer y BioNTech, con el fin de aumentar el número de personas que puedan recibir la primera dosis en las etapas iniciales de inmunización.
La recomendación es una de las emitidas ayer por el Grupo Asesor Estratégico de Expertos (SAGE), presidido por el mexicano Alejandro Cravioto y reunido cinco días después de que la OMS autorizara el uso de emergencia de la vacuna de Pfizer-BioNTech, primera a la que ha dado luz verde la agencia en la lucha contra la pandemia.
«Aunque desconocemos los datos de seguridad y eficacia tras una primera dosis, recomendamos que en estas circunstancias excepcionales los países retrasen la segunda dosis unas semanas para maximizar el número de individuos que se beneficien de la vacuna», señaló Cravioto en rueda de prensa.
Los 26 expertos que debatieron las recomendaciones, reunidos de forma virtual, también aconsejaron administrar las vacunas solo en instalaciones donde puedan tratarse posibles reacciones alérgicas a estas.
También señalaron que por ahora no recomiendan la vacunación de mujeres embarazadas o lactantes hasta que no haya más datos sobre los efectos en ellas de las vacunas, aunque podrían hacerse excepciones en determinados casos, por ejemplo en trabajadoras sanitarias en entornos con alto riesgo de exposición al coronavirus.
Respecto a las personas que ya hayan superado la COVID-19, el grupo de expertos ligados a la OMS les sugiere que «retrasen su vacunación» para permitir a otras personas inmunizase, dado que los datos apuntan a que las infecciones seis meses después de pasada la enfermedad son infrecuentes.
Agencias
