
La Gobernación de Tarija atraviesa una grave crisis económica que impide cumplir con las obligaciones salariales correspondientes a este mes. Así lo confirmó este martes el gobernador Oscar Montes quien en diálogo con El GUADALUPANO Periódico Digital anunció que no se realizará el pago de sueldos ni a los funcionarios de la Asamblea Legislativa Departamental ni al personal del sector salud.
“Este mes no vamos a poder pagar ni a la Asamblea ni al sector salud. No contamos con los recursos necesarios”, declaró la autoridad departamental, evidenciando la complicada situación financiera que enfrenta su administración.
Montes explicó que la falta de liquidez se ha agravado en las últimas semanas, y que el déficit financiero continúa en ascenso. “Estamos atravesando una situación crítica. El déficit es cada vez más profundo y eso nos impide cumplir con nuestras obligaciones básicas”, señaló.
El gobernador no descartó un escenario aún más complejo si las condiciones no mejoran en el corto plazo. Advirtió que, de mantenerse la actual situación, pronto no se podrá pagar a ningún sector. “Si esto sigue así, no vamos a tener plata para nadie. Estamos al borde de un colapso financiero”, alertó.
En ese contexto, Montes atribuyó esta crisis a problemas estructurales acumulados durante varios años, resultado según dijo de decisiones equivocadas y la ausencia de reformas administrativas en gestiones anteriores. “Esta no es una crisis momentánea, es el resultado de una estructura financiera insostenible”, enfatizó.
El gobernador pidió comprensión a los sectores que se verán afectados por la falta de pagos, al mismo tiempo que aseguró que su administración no está dispuesta a comprometer recursos que no existen. “Entendemos el malestar, pero no podemos gastar lo que no tenemos”, subrayó.
Montes también reiteró que la única salida a esta crisis pasa por una reestructuración profunda del aparato estatal departamental y por la implementación de medidas de austeridad que eviten un colapso total de la institucionalidad.
Finalmente, hizo un llamado a la población y a los sectores involucrados para que mantengan la calma y comprendan la magnitud del problema, comprometiéndose a seguir buscando soluciones estructurales y sostenibles en el mediano y largo plazo.