
El gobernador de Tarija, Oscar Montes en diálogo con El GUADALUPANO Periódico Digital expresó su preocupación por la compleja situación que atraviesa el departamento debido a la escasez de recursos económicos, lo que ha dificultado seriamente la compra y distribución de productos esenciales para la población. Montes advirtió que el panorama actual no garantiza el suministro pleno de alimentos de la canasta básica.
Durante su conferencia de prensa, la autoridad departamental reconoció que el gobierno regional enfrenta obstáculos importantes para abastecerse de productos. Señaló que, si bien se intentará distribuir lo que se logre adquirir, muchas necesidades podrían quedar insatisfechas. “Vamos a ver qué se puede conseguir, lo demás lamentablemente no podremos cubrirlo”, expresó.
Uno de los principales factores que ha agravado la situación es el recorte presupuestario que sufre el departamento. Montes detalló que este año se ha registrado una disminución de 120 millones de bolivianos en el presupuesto, lo que limita la capacidad operativa de la Gobernación.
Adicionalmente, el gobernador explicó que los desembolsos del Tesoro General de la Nación no se están realizando de manera oportuna. “Estábamos esperando 31 millones hace tres días, pero solo han llegado 19 millones. Con eso no se puede cumplir todo lo que se necesita”, puntualizó.
Con un tono crítico, Montes destacó que las gestiones administrativas no bastan cuando los fondos no están disponibles. “No puedo salir a comprar pollo con documentos, se necesita efectivo, y si ese dinero no llega, simplemente no hay manera de responder a la demanda”, declaró.
En comparación con el año anterior, el gobernador explicó que en ese entonces las finanzas estaban bajo control y se logró cumplir con las metas establecidas. Sin embargo, admitió que este año el contexto es completamente distinto. “Ahora no me animo a proyectar nada porque los precios suben todos los días, incluso en mi propio hogar lo estamos sintiendo”, confesó.
Montes remarcó que la incertidumbre económica ha generado un entorno de constante reajuste, donde las autoridades deben adaptarse a las limitaciones sin contar con un panorama claro. “Estamos gestionando, pero los márgenes son muy estrechos y no hay seguridad de estabilidad a corto plazo”, añadió.
Finalmente, hizo un llamado a la comprensión de la ciudadanía, al tiempo que instó al nivel central del Estado a garantizar los recursos comprometidos para evitar una paralización en la gestión pública y asegurar, al menos, la cobertura de las necesidades más urgentes de la población.
