
El asambleísta departamental Eider Quiroga en diálogo con El GUADALUPANO Periódico Digital expresó este viernes su profunda preocupación ante el deterioro acelerado de la economía nacional, señalando que la crisis de abastecimiento de combustibles y la escalada de precios están afectando de forma crítica a la población boliviana. Según su análisis, la situación ha llegado a niveles insostenibles en todo el país.
Quiroga denunció que las largas filas para acceder a carburantes, el incremento desmedido en el costo de los repuestos y la ausencia de una política nacional de fomento a la producción han generado una cadena de impactos negativos sobre el transporte y la seguridad alimentaria. “No hay soluciones reales, solo parches que no detienen la crisis”, afirmó.
Uno de los puntos que más alarman al legislador es la afectación directa a la canasta básica familiar. Aseguró que productos esenciales como la harina han experimentado aumentos considerables, lo que ha provocado escasez de pan en varios puntos del país. En ese contexto, responsabilizó al Gobierno central por no haber impulsado una producción autosuficiente de alimentos.
El panorama tampoco es alentador en otros rubros clave. Quiroga señaló que el arroz, el aceite y la carne también se encuentran bajo presión. Advirtió que si se permite la liberalización de exportaciones, como lo están solicitando algunos sectores empresariales, el precio del kilo de carne podría dispararse hasta los 100 bolivianos, afectando severamente a las familias de bajos ingresos.
La pérdida del poder adquisitivo fue otro tema abordado con énfasis. “Hoy, 100 bolivianos apenas alcanzan para lo básico, es como si tuviéramos solo 10 en el bolsillo”, declaró, cuestionando la falta de medidas efectivas por parte del Ejecutivo para frenar la inflación y estabilizar los mercados.
El asambleísta anticipó que, de mantenerse esta tendencia, el país podría ingresar a una fase de conflictividad social creciente. Según indicó, ya se estarían organizando protestas que podrían intensificarse desde la próxima semana. “Las movilizaciones van a ir en aumento, y si no se toman decisiones urgentes, podríamos ver una crisis de mayores proporciones”, alertó.
En declaraciones más contundentes, Quiroga no descartó escenarios de alta tensión institucional. Mencionó que si la situación sigue agravándose, podría derivar incluso en una renuncia del actual Gobierno. “La falta de respuestas está llevando al límite a la población”, sostuvo.
Finalmente, resumió el sentir de muchos ciudadanos frente al contexto actual: “El salario ya no alcanza, la inflación golpea a todos y la gente está cansada. El malestar es generalizado y no se vislumbra una salida clara mientras no se tomen acciones concretas”, concluyó.
