
El departamento de Tarija sigue consolidando iniciativas para garantizar el acceso al agua en zonas rurales, apostando por proyectos que mejoren la calidad de vida y fortalezcan las actividades agrícolas. En este marco, se ejecutó una nueva obra en la comunidad de Saladillo, perteneciente al municipio de Uriondo.

En conversación con El Guadalupano, el gobernador del departamento, Oscar Montes Barzón, destacó que este tipo de intervenciones son fundamentales para responder a la necesidad de recursos hídricos. “Estamos llegando a comunidades que dependen de la agricultura y la ganadería, donde el agua significa productividad y bienestar”, afirmó.

El proyecto fue desarrollado por el Programa de Rehabilitación de Tierras Tarija (PERTT), priorizando la captación y almacenamiento de agua de lluvia para consumo humano y para el riego de huertos y parcelas productivas, algo que representa un alivio frente a las sequías que afectan periódicamente a la región.
Javier Quispe, presidente del Comité de Construcción de Atajado de la comunidad de Saladillo, expresó su satisfacción y agradeció a las autoridades departamentales por cumplir con un anhelo largamente esperado. “Hoy más de 90 familias van a poder contar con agua para sus animales y sus cultivos, es un avance enorme”, manifestó.
Por su parte, la directora del PERTT, ingeniera Lidia Meza, explicó que se realizaron estudios técnicos para garantizar la durabilidad de la obra y se brindó capacitación a los pobladores para el mantenimiento del atajado. “Queremos que este proyecto sea sostenible y que las familias se apropien de su cuidado”, resaltó.
Desde la Subgobernación de Uriondo, el ingeniero Edil Panique señaló que se continuará coordinando con el Gobierno Departamental para identificar otras zonas donde sea posible replicar este tipo de iniciativas, generando un impacto positivo en más comunidades que dependen directamente del campo.
El atajado inaugurado tendrá un uso mixto, permitiendo almacenar agua tanto para el consumo doméstico como para sostener las pequeñas producciones agrícolas y pecuarias, garantizando así la seguridad alimentaria y evitando migraciones por falta de recursos.
Con este tipo de obras, la Gobernación reafirma su compromiso con el desarrollo rural, apostando por proyectos que fortalezcan la resiliencia de las familias campesinas y contribuyan al crecimiento económico del departamento.