
En medio de un escenario financiero crítico para la Gobernación de Tarija, el gobernador Oscar Montes cuestionó duramente a la Asamblea Legislativa Departamental, señalando que la falta de adecuación normativa ha profundizado la crisis económica que arrastra el departamento desde hace varios años.
En diálogo con el periódico digital El Guadalupano, Montes recordó que desde 2021 solicitó revisar la estructura institucional y la normativa vigente, comenzando por la reducción del número de asambleístas y la actualización de más de 90 leyes económicas que fueron aprobadas en tiempos de bonanza, pero que hoy según afirmó resultan insostenibles.
El gobernador explicó que ninguna de estas normas fue ajustada y que, por el contrario, la Asamblea aprobó nuevas disposiciones que incrementan compromisos financieros, dificultando la operatividad del Gobierno Departamental. Aseguró que esta situación ha limitado severamente la capacidad de respuesta institucional.
Montes detalló que el marco legal actual obliga a la Gobernación a ejecutar cerca de 460 millones de bolivianos al año, pese a que los ingresos por regalías apenas alcanzan los 140 millones, a los que se suman aproximadamente 100 millones destinados al pago de deudas acumuladas de gestiones anteriores.
Debido a esta estructura desequilibrada, señaló que los márgenes de acción son mínimos y que la Gobernación opera bajo una presión financiera constante, dificultando la planificación de proyectos y la atención de necesidades prioritarias en todo el departamento.
Finalmente, Montes advirtió que, si no se logra constituir una mayoría parlamentaria sólida en la próxima gestión legislativa, cualquier futuro gobernador enfrentará las mismas limitaciones estructurales, poniendo en riesgo la sostenibilidad y continuidad de la autonomía departamental.
