
El gobernador del departamento de Tarija, Oscar Montes en diálogo con El GUADALUPANO Periódico Digital alertó sobre la magnitud de la crisis económica que atraviesa Bolivia, asegurando que se trata de una situación previsible que responde al agotamiento estructural del modelo vigente en las últimas décadas.
Durante una reciente declaración, la autoridad departamental explicó que el país enfrenta un punto crítico debido a la dependencia excesiva de los ingresos por la venta de gas natural, recurso que ha disminuido drásticamente. “La economía nacional se sostenía casi exclusivamente por la exportación de gas, pero esa fuente se ha agotado”, afirmó.
Montes advirtió que esta reducción afecta directamente a las principales fuentes de ingresos de los gobiernos subnacionales, como las regalías hidrocarburíferas y el Impuesto Directo a los Hidrocarburos (IDH), que hoy ya no representan un sustento confiable para las regiones.
“La caída en la producción y exportación de gas deja a las regiones sin sus pilares financieros. Es una realidad que ya no se puede ocultar ni posponer”, sostuvo, señalando que las advertencias sobre esta crisis fueron hechas con anticipación, pero no se tomaron acciones oportunas.
El gobernador también hizo referencia a informes internacionales que coinciden con este diagnóstico. Mencionó que incluso el Fondo Monetario Internacional ha expresado preocupación por el rumbo económico de Bolivia, calificando el actual esquema como insostenible en el mediano plazo.
Ante este escenario, Montes lamentó la inacción del Gobierno central y cuestionó la falta de iniciativas para revertir la situación. “No se observa voluntad política para tomar medidas necesarias. Hay una negación del problema, lo cual solo agrava la crisis”, dijo.
A pesar del complejo panorama, el Gobernador manifestó su esperanza en la capacidad de la ciudadanía para promover un cambio profundo. Enfatizó la necesidad de un liderazgo político que esté dispuesto a encarar decisiones responsables y urgentes.
“Confío en que la población sabrá identificar propuestas serias y respaldar una opción que tenga el coraje de enfrentar esta crisis. Bolivia necesita un nuevo rumbo económico y político con visión de largo plazo”, finalizó.
