
El gobernador del departamento de Tarija, Oscar Montes, reveló una crítica situación económica que enfrenta la administración departamental, advirtiendo que no se podrá cumplir con el pago de salarios al personal ni ejecutar los programas sociales debido a la severa disminución de ingresos.
Según explicó la autoridad, la Gobernación atraviesa un escenario sin precedentes, con recursos significativamente menores a los que se manejaban en gestiones anteriores. “Los ingresos actuales representan apenas una octava parte de lo que se recibía durante la gestión del exgobernador Lino Condori”, manifestó Montes.
Este drástico descenso en los recursos financieros ha dejado a la institución departamental sin la capacidad económica necesaria para cubrir sus compromisos fundamentales, generando una parálisis en la operatividad de varios programas.
Montes sostuvo que la situación se agrava aún más por el hecho de que muchas de las responsabilidades legales y financieras que hoy están vigentes fueron creadas en un contexto de abundancia económica, cuando los ingresos departamentales eran considerablemente más altos.
“Estamos obligados a responder a leyes y obligaciones que fueron establecidas en una época en la que se manejaban hasta tres veces más recursos de los que contamos ahora”, señaló el gobernador, al destacar la desproporción entre las exigencias actuales y la realidad financiera.
La falta de liquidez ha llevado a la administración departamental a priorizar únicamente lo urgente, dejando en suspenso pagos y programas clave que benefician especialmente a los sectores más vulnerables de la población tarijeña.
“El dinero que ha ingresado en las últimas semanas no alcanza ni para cubrir los compromisos más básicos. Nos encontramos en una situación donde es imposible pagar la totalidad de los sueldos ni financiar programas sociales”, advirtió Montes con preocupación.
Finalmente, la autoridad pidió comprensión a la población y llamó a una reflexión sobre la sostenibilidad del modelo de gestión pública, considerando los nuevos límites presupuestarios que enfrenta el departamento. “Debemos sincerar las expectativas y redefinir nuestras prioridades como gobierno departamental”, concluyó.