
La sesión se suspendió inicialmente por cinco minutos, y luego por media hora más, sin que se lograra un acuerdo.
La sesión de la Cámara de Diputados convocada para este jueves 22 de febrero con el objetivo de abordar nueve proyectos de ley, incluyendo siete créditos internacionales y dos relacionados con la permanencia de los magistrados ‘autoprorrogados’, terminó en un bochorno sin llegar a concretar ningún avance.
La presidenta en suplencia de Diputados, Verónica Challco, se vio obligada a suspender la sesión en dos ocasiones debido a la falta de consenso entre los legisladores sobre el orden del día. Un sector priorizaba la atención a los proyectos económicos, mientras que otro exigía modificar el orden para tratar primero las iniciativas que buscan cesar la prórroga de los magistrados.
Los ánimos se calentaron cuando Challco, intentando controlar la situación, incluso recurrió al idioma quechua sin lograr el objetivo. La diputada fue rodeada por algunos legisladores de la oposición que exigían modificar el orden del día.
Enrique Urquidi, diputado de Comunidad Ciudadana, responsabilizó a Challco por el fracaso de la sesión. «Este escenario bochornoso (…) es de su exclusiva responsabilidad», afirmó, “por no cumplir el reglamento y por pretender entrar en la lógica del atropello en esta sesión, sin considerar la propuesta de modificación del orden del día»
La sesión se suspendió inicialmente por cinco minutos, y Challco indicó un cuarto intermedio de media hora más.
Correo del Sur