
El economista Manuel Figueroa destacó la reciente estabilidad del tipo de cambio y la recuperación del boliviano frente al dólar, señalando que el mercado cambiario muestra una tendencia positiva tras un periodo de incertidumbre financiera. Según explicó, el valor actual se mantiene alrededor de los 10 bolivianos por dólar, después de haber alcanzado niveles críticos meses atrás.
En diálogo con el periódico digital El Guadalupano, Figueroa señaló que esta recuperación responde a las medidas implementadas por el nuevo gobierno y a una mayor apertura económica del país. “Ha habido una baja en las últimas semanas, a partir de la posición del nuevo presidente y las acciones en materia de apertura hacia otros países. Bolivia ha abierto al mundo y eso genera expectativa”, sostuvo.
El analista recordó que durante mayo el dólar llegó a cotizarse en casi 20 bolivianos, lo que generó preocupación en la población y en los sectores financieros. Sin embargo, precisó que entre agosto y septiembre se registró una media más estable, entre 12 y 13 bolivianos, hasta alcanzar el actual nivel de 9.5 bolivianos por dólar a inicios de noviembre.
Figueroa interpretó esta mejora como una señal de confianza por parte de los mercados internacionales y de la ciudadanía, que perciben una mayor estabilidad institucional y una conducción económica más previsible. “Muchos países de la región, como Estados Unidos, Venezuela y Nicaragua, muestran interés en acercarse a Bolivia, lo que contribuye a una mejor proyección económica”, afirmó.
Asimismo, el economista explicó que la crisis anterior se originó en una pérdida de confianza derivada de la falta de gobernabilidad y de decisiones erráticas del anterior gobierno, lo que llevó a la población a retirar sus ahorros en bolivianos ante el temor de una devaluación.
Finalmente, Figueroa destacó que la actual tendencia cambiaria refleja un escenario de mayor equilibrio y de expectativas positivas para el país, aunque advirtió que será necesario mantener políticas económicas prudentes y fortalecer la confianza en el sistema financiero para consolidar la estabilidad lograda.
