
La creciente preocupación por el aumento irregular de precios en productos esenciales ha generado una reacción inmediata por parte de instituciones vecinales y de control en Tarija. En respuesta a las denuncias ciudadanas sobre prácticas especulativas en los mercados, se ha establecido un plan conjunto de vigilancia y fiscalización en todo el departamento.
En contacto con El Guadalupano Periódico Digital, el presidente de la Federación Departamental de Juntas Vecinales (Fedjuve), Celestino Barro, informó que se han coordinado operativos con la Defensoría del Consumidor, la Guardia Municipal y la Policía Nacional para realizar inspecciones simultáneas en los principales centros de abasto. “No solo en la capital, sino también en las provincias. Es un trabajo conjunto por el bien común”, sostuvo.
Las tareas de fiscalización tienen como principal objetivo frenar el agio y proteger el poder adquisitivo de las familias. Según Barro, se han identificado casos donde comerciantes ocultan productos para luego venderlos a precios elevados. Esta práctica será sancionada con rigor, aseguró.
Uno de los casos que generó más alarma fue el hallazgo de grandes cantidades de aceite almacenadas sin justificación comercial. “No es posible que se escondan alimentos para luego subirles el precio. Estamos pidiendo facturas de compra y monitoreando márgenes de ganancia”, explicó.
El dirigente vecinal indicó que estas acciones se realizarán de manera continua, especialmente en contextos donde la inflación afecta directamente el acceso a la canasta básica. “Debemos garantizar transparencia y responsabilidad en la cadena de comercialización”, afirmó.
Además, recordó que toda persona o empresa que incurra en acciones especulativas será pasible a sanciones legales. “No se puede lucrar con la necesidad de la gente. Las leyes existen para proteger al consumidor”, recalcó.
Fedjuve exhortó también a la población a denunciar irregularidades en los puntos de venta, ya que el control ciudadano es vital para detectar abusos. “Si ven algo injusto, tienen que avisarnos. La vigilancia es un trabajo de todos”, dijo Barro.
Finalmente, instó a los comerciantes a actuar con ética y responsabilidad social. “No juguemos con el estómago del pueblo. Es momento de demostrar solidaridad, no ambición”, concluyó.
