
El ingreso de ganado al Matadero Frigorífico Municipal de Tarija disminuyó aproximadamente en un 40%, debido principalmente a las dificultades que enfrentan los transportistas para acceder a diésel, informó el encargado y director del recinto, Clausin Delgado.

En diálogo con El Guadalupano Periódico Digital, Delgado explicó que la reducción en la llegada de camiones está afectando la frecuencia con la que el ganado es trasladado hasta el matadero, situación que repercute directamente en la disponibilidad de animales para el faenado.

El funcionario señaló que el problema del abastecimiento de combustible está dificultando el transporte desde las zonas productoras hacia Tarija. Según explicó, los camiones están llegando con menor frecuencia al recinto municipal, generando una disminución en el ingreso de ganado.

Esta situación también estaría teniendo un efecto en la oferta de carne, debido a que la menor cantidad de ganado disponible para el faenado puede generar presión sobre los precios del producto destinado al mercado local.
Delgado informó que, como consecuencia de la reducción en el ingreso de animales, el faenado disminuyó aproximadamente en un 30%, reflejando el impacto que las dificultades logísticas están teniendo sobre la actividad del matadero.
El responsable del recinto municipal señaló que la situación está relacionada principalmente con las dificultades para garantizar el combustible necesario para el traslado del ganado y pidió considerar el impacto que esta problemática genera en toda la cadena de comercialización.
La reducción en el movimiento de ganado representa una preocupación tanto para los productores y transportistas como para los comerciantes y consumidores, debido a que cualquier disminución en la oferta puede repercutir en la disponibilidad y el precio de la carne en el mercado tarijeño.
Desde el Matadero Frigorífico Municipal se mantiene el seguimiento al comportamiento del ingreso de ganado, a la espera de que las condiciones de abastecimiento de diésel permitan recuperar la frecuencia habitual de transporte y, con ello, los niveles de faenado.