
Castillo fue destituido el miércoles en medio de acusaciones de corrupción, horas después de que intentara infructuosamente disolver el Congreso.
El expresidente Pedro Castillo fue trasladado a una base policial en el este de Lima desde la Prefectura donde permanecía detenido luego de ser destituido por su fallido intento de disolver el parlamento, informaron medios de prensa la noche del miércoles.
Castillo fue trasladado en helicóptero a la base de la Dirección de Operaciones Especiales de la policía, en el distrito de Ate, donde quedaría recluido por un máximo de 15 días bajo investigación fiscal.
Cuando fue electo el año pasado, el maestro rural de izquierda Pedro Castillo se convirtió en el primer presidente de Perú sin lazos con las élites.
Generó esperanzas de reformas, pero como varios de sus predecesores, fue destituido el miércoles en medio de acusaciones de corrupción, horas después de que intentara infructuosamente disolver el Congreso.
Más tarde, la fiscalía de Perú anunció su detención. Es acusado de rebelión, dijo una fuente a AFP.
La oposición le acusaba además de falta de rumbo. Criticaban sus constantes crisis ministeriales que se tradujeron en cinco gabinetes y una rotación de 80 ministros, algo inédito en Perú.
Para la mayoría del Congreso “no es posible que un campesino gobierne al país”, dijo el miércoles el expresidente al anunciar que cerraba el parlamento.
Pero las fuerzas armadas y la policía no lo apoyaron, y el Congreso lo ignoró y aprobó su juicio político.
Una moción similar derivó en la caída de los exmandatarios Pedro Pablo Kuczynski en 2018, y Martín Vizcarra en 2020. El expresidente Alberto Fujimori fue destituido por el Congreso en noviembre de 2000.
AFP
