
Santa Cruz dio inicio a la escalada de casos. Le seguirán Tarija, La Paz y Cochabamba. Piden no relajar las medidas de bioseguridad para evitar un escenario negativo.
Bolivia ya ingresó al inicio de un rebrote del coronavirus, según dos epidemiólogos. Los especialistas explicaron que los picos más altos se podrían registrar en enero. Ante esa situación, solicitaron mayor control en el uso de las medidas de bioseguridad.
De acuerdo con los expertos, si la gente cumple con este plan, el incremento puede ser moderado, caso contrario será alto y los hospitales podrían volver a colapsar. Especialistas pidieron a las autoridades municipales la habilitación y el equipamiento de los centros de salud para atender los casos más graves.
“Ya en julio hemos previsto que la segunda ola comenzaría a finales de noviembre en Santa Cruz y eso se está evidenciando. Ahora vemos que este rebrote está iniciando”, dijo a Página Siete el epidemiólogo Miguel Valverde.
El especialista aseguró que para identificar esta situación es suficiente conocer que el número de contagiados está incrementando por encima de lo proyectado. “Nuestra obligación es evitar que existan pacientes complicados o muertos”, dijo.
Según los datos del Ministerio de Salud, este mes los casos de la Covid-19 ascendieron de forma paulatina. Pero, a partir del martes, las cifras marcaron una gran diferencia en comparación a días pasados. El martes se reportaron 214 casos y el miércoles se registraron 325. Esta situación preocupa al sistema de salud.
Para el jefe de la Unidad de Epidemiología del Ministerio de Salud, René Barrientos, estos datos muestran la presencia de una escalada importante de casos desde hace tres días, aunque insistió que “eso podría ser el inicio de una segunda ola”. “La preocupación es más fuerte porque las medidas han sido relajadas”, sostuvo.
Uno de los departamentos que muestra el repunte de casos es Santa Cruz. Valverde dijo que el segundo departamento que mostrará esos ascensos será Tarija por la gran afluencia de comercio entre bolivianos y argentinos, seguido de La Paz y Cochabamba por la fuerte migración interna que existe y las fiestas de fin de año.
Con una mirada similar, el jefe de epidemiología del Instituto Nacional del Tórax, José Zambrana, explicó que el pico más alto se registrará a fines de diciembre y principios de enero. “Estamos en el principio de este rebrote”, sostuvo.
El problema de este rebrote es que en Bolivia se distendieron las medidas de bioseguridad y administrativas, criticó Zambrana. “La gente en las calles ya no usa barbijo, vas al parque y los niños juegan sin barbijo. Nadie está tomando en serio la enfermedad”, lamentó.
Para ambos profesionales esta situación es muy preocupante. “Lo que vemos ahora es una imagen en reflejo, pero una semana después de Año Nuevo habrá un incremento muy elevado por el gran contacto que habrá entre personas que no están dando mucha importancia a la bioseguridad”, explicó Zambrana.
El especialista indicó que según un estudio que realizó con un grupo de epidemiólogos se hizo un modelo matemático de la progresión de la enfermedad y eso evidencia lo antes mencionado. “Al momento está comenzando lentamente (el rebrote), aunque por el incremento no parece lento, pero lo es. Desde enero se tendrá saltos muy elevados”, anticipó Zambrana.
Ambos especialistas indicaron que existen dos escenarios para la llegada de la segunda ola. La primera se refiere a que las normas sean más duras y se obligue a las personas a utilizar el barbijo bajo sanción. “Con ello, los casos aumentarán, pero no serán muy elevados”, explicó.
El segundo escenario se refiere a que las autoridades dejen las medidas como están y que con el pico alto se saturen los hospitales y existan muertos por la Covid-19, incluso en las casas. “No esperamos que eso suceda. Nuestra obligación es evitar que existan pacientes complicados o muertos, no esperemos una alarma -como ocurrió en el primer brote- por los muchos muertos y los hospitales colapsados”, explicó Valverde.
Según los especialistas, ahora se debe cuidar no sólo a los adultos mayores y a las personas con enfermedades de base. Indicaron que ahora está el grupo de pacientes que ya se enfermaron de la Covid-19 y quedaron con secuelas, también se encuentran los denominados “vírgenes de la enfermedad”, quienes son los que no tuvieron el virus.
Ambos profesionales explicaron que ahora se debe fortalecer el sistema de salud. “Cada gobierno local debería contar con hospitales municipales para atender casos Covid, si no los usa, no importa, lo destacable es contar con esos espacios”, argumentó Cáceres.
Pagina Siete
