
Un año después de que una turba quemó la casa de la periodista Casimira Lema y cuando ella trataba de exponer su caso ante los expertos internacionales de la CIDH que investigarán los hechos violentos de 2019, fue acosada y acallada por los asistentes a la sesión que se instaló el martes, en la que le gritaron “¡golpista!” y no le dejaron dar su declaración.
«Simplemente vengo a pedir justicia por la quema de mi hogar. Como familia tenemos una herida grande. Vengo a pedir justicia”, se le escuchó decir a Lema, quien sostenía un micrófono ante unas 80 personas que asistieron a la sesión presidida por los investigadores del Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI-Bolivia) de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), que investigarán las muertes entre el 1 de septiembre y el 31 de diciembre de 2019 en Senkata, Sacaba y Montero.
Mientras Lema intentaba dar mayores detalles, varios de los presentes en el auditorio empezaron a gritar: “¡Mentira, mentira! ¡Ha sido parte del golpe! ¡Golpista, golpista!”. La presentadora de televisión se esforzaba por hacerse escuchar, pero los gritos e insultos al final la hicieron callar.
Este martes y ante el clima de intolerancia que se vivió en la primera jornada de trabajo de la GIEI-Bolivia en un auditorio de la ciudad de La Paz, el experto brasileño Marlon Weichert, uno de los cincos que fue designado por la CIDH, llamó a conservar la calma y el respeto.
“Por favor, pedimos respeto. Comprendemos que hay una polarización, pero necesitamos escucharnos todos tendremos la oportunidad de hablar”, dijo Weichert.
Ante ese panorama, Lema dejó el micrófono e hizo el amague de abandonar la reunión con los expertos internacionales.
Página Siete
