
El asambleísta departamental Eider Quiroga advirtió sobre el grave impacto que está generando el alza de precios en los productos esenciales, una situación que, según dijo, está afectando directamente la seguridad alimentaria de miles de familias tarijeñas.
En una entrevista brindada al diario digital El Guadalupano, Quiroga manifestó que la situación va mucho más allá de una disputa política. “Esto no es una pelea entre frentes o corrientes internas. Lo que se vive hoy en Tarija y en el país es hambre, desesperación y abandono,” sostuvo.
El legislador departamental fue enfático al rechazar que esta crisis se reduzca a una narrativa política simplista. Afirmó que algunos medios de comunicación intentan encasillar el problema como una pugna interna del MAS, restando atención a la emergencia social que golpea a la población.
“El ciudadano de a pie no discute ideología, discute cómo pagar el kilo de arroz o el litro de aceite. Ese es el debate real que se está ignorando desde el poder”, declaró. A su juicio, la falta de respuestas desde el Gobierno nacional ha profundizado aún más el malestar colectivo.
Asimismo, apuntó que decisiones políticas equivocadas han contribuido a crear un ambiente de mayor tensión. Entre ellas, cuestionó la forma en que se ha tratado el tema de la candidatura de Evo Morales, señalando que se están vulnerando derechos constitucionales.
“Pretender sacar a Evo Morales del camino político a la fuerza, manipulando las instituciones, solo enciende más la crisis. La Constitución es clara y debe respetarse”, agregó, insistiendo en que se debe garantizar una contienda electoral limpia y sin vetos.
Quiroga aseguró que permitir la participación de Morales en las elecciones no resolverá todos los problemas, pero devolvería legitimidad al proceso democrático. “Dejemos que el pueblo decida con su voto, no con imposiciones legales dudosas”, remarcó.
Finalmente, hizo un llamado a las autoridades para que prioricen las verdaderas urgencias del país. “Hoy el problema no es Evo ni una sigla política. El problema es que la gente no tiene qué comer. Y si no enfrentamos eso con seriedad, las consecuencias serán graves”, concluyó.
