
La Administración Federal de Aviación de Estados Unidos (FAA, por sus siglas en inglés) emitió una advertencia a la aviación civil que transita por el espacio aéreo venezolano, señalando el riesgo derivado de la actividad militar intensificada y la situación de seguridad agravada en o alrededor del país sudamericano.
En la notificación, la autoridad estadounidense instó a todas las aeronaves que sobrevuelen o tengan operaciones en la región a mantener un nivel máximo de precaución, debido a la posibilidad de que existan amenazas contra la seguridad de los vuelos «en todas las altitudes», incluyendo las fases de aproximación, despegue y operaciones en tierra.
La recomendación también fue formalizada mediante un Notam, acrónimo del inglés Notice To Airmen, es un aviso oficial que se emite para informar al personal de aviación sobre peligros, cambios o restricciones en instalaciones, servicios, procedimientos o condiciones que puedan afectar las operaciones de vuelo.
El citado Notam alerta sobre la necesidad de máxima precaución en las inmediaciones del aeropuerto internacional de Maiquetía, principal terminal aérea de Venezuela.
Las autoridades estadounidenses señalaron que la coyuntura podría afectar a cualquier vuelo civil, independientemente de su ruta, tras reiterar que los riesgos no se limitan al espacio aéreo, sino que también abarcan instalaciones aeroportuarias y aparcamiento de aeronaves.
Estos mensajes coinciden con el incremento de la tensión en la región, a raíz del endurecimiento de políticas y movimientos militares en torno al país.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó en declaraciones recogidas por Fox News que prevé mantener una conversación con el dictador venezolano Nicolás Maduro «en un futuro no muy lejano».
Trump evitó precisar el contenido de ese eventual diálogo y rehusó responder si sugeriría a Maduro salir del país, añadiendo que tiene «algo muy específico» que decirle, pero que no puede adelantar detalles.
En su entrevista con el periodista Brian Kilmeade, el mandatario estadounidense resaltó su intención de que su administración mantenga un papel «muy involucrado» en el manejo de la situación venezolana.
Estas aseveraciones refuerzan los indicios de tensión entre ambos gobiernos, en un contexto marcado por la intensificación de la presión diplomática y militar impulsada por Washington sobre Caracas.
Según Trump, la posibilidad de establecer contacto directo responde a la política de presión sostenida que la Casa Blanca viene aplicando, aunque subrayó que no hará públicas sus estrategias antes de comunicárselas a su interlocutor.
El envío de un grupo de portaaviones, buques de guerra y aeronaves furtivas estadounidenses al Caribe y zonas aledañas ha sido justificado oficialmente por Washington como parte de una campaña para combatir el narcotráfico.
