
La ciudad de Tarija da un paso firme en materia ambiental con la inminente puesta en marcha de una Planta de Tratamiento de Lodos Fecales ubicada en la comunidad de Tolomosita Sud, una obra que promete transformar el manejo de los residuos sanitarios y mejorar la calidad de vida de alrededor de 10 mil habitantes del área de influencia.
En contacto con el periódico digital El Guadalupano, el alcalde Johnny Torres Terzo destacó la relevancia del proyecto, asegurando que se trata de una de las iniciativas más importantes impulsadas en su gestión para garantizar la salubridad y el aprovechamiento de los recursos orgánicos. “Estamos cerrando un ciclo que permitirá convertir lo que antes era desecho en fertilizante, devolviendo a la tierra lo que la misma tierra nos da”, afirmó.
Durante una inspección realizada el lunes 14 de julio, la autoridad municipal verificó el 100% de avance físico de la planta, lo que significa que en poco tiempo comenzará a operar de forma regular, beneficiando directamente a las viviendas situadas en la zona cercana al lago San Jacinto.
El proyecto fue ejecutado con el respaldo de la cooperación internacional, que permitió dotar a Tarija de tecnología moderna para el tratamiento de lodos. Esta colaboración fue clave para garantizar un estándar elevado en el proceso, asegurando resultados sostenibles y un impacto ambiental positivo.
Torres Terzo explicó que el objetivo es que todos los residuos sépticos recolectados en viviendas particulares sean trasladados a esta planta, donde pasarán por un proceso técnico que los convertirá en abono utilizable para actividades agrícolas.
Por su parte, Matildo Meriles, secretario ejecutivo de la comunidad de Tolomosita Sud, expresó su satisfacción por la obra, resaltando que se trata de una solución largamente esperada. “Ahora vamos a tener un lugar adecuado donde tratar los lodos, sin contaminar nuestra tierra ni nuestras aguas”, comentó.

El municipio prevé además campañas de socialización para que la población conozca el funcionamiento y los beneficios de la planta, con la meta de fortalecer el compromiso ciudadano con el cuidado del medioambiente.
Con esta infraestructura, Tarija se posiciona como un ejemplo en la región en cuanto a manejo de residuos y economía circular, apostando por transformar problemas sanitarios en oportunidades de producción sostenible.
