
De acuerdo a la institución Vida Verde-VIVE, miembro de la Liga de Defensa del Medio Ambiente-LIDEMA, los problemas ambientales crecen en el departamento de Tarija y parecería que nos dirigimos hacía un camino sin retorno. Entre los diferentes temas que aquejan al departamento están: la explotación y la exploración hidrocarburíferas en áreas protegidas, el avasallamiento los asentamientos humanos ilegales, el inadecuado tratamiento de aguas residuales y limitada gestión de residuos sólidos, la contaminación de ríos y suelos por el mal uso de pesticida, los incendios forestales y la deforestación, los impactos de la extracción de áridos.
La ambientalista Raquel Ruiz, Presidente de VIVE, institución que coordina en Tarija el Observatorio del Acuerdo de Escazú, con el objeto de promover la implementación del acceso a la justicia en asuntos ambientales, así como el derecho de cada persona a vivir en un ambiente sano y al desarrollo sostenible, compartió su preocupación sobre la situación ambiental departamental y emplazó a la sociedad tarijeña a asumir un rol activo en su defensa. Ruiz explicó que el departamento de Tarija tiene tres áreas protegidas de interés nacional (la Reserva Biológica de Sama, el Área Protegida de Flora y Fauna de Tariquía y la Reserva del Aguaragüe), que además de conservar una importante diversidad biológica, son zonas de recarga de agua para varias poblaciones.
Entre ellas, la ciudad Tarija, que tiene el 51% de habitantes del departamento y cuyo desordenado crecimiento urbano favorece la existencia de asentamientos humanos ilegales en áreas rurales y zonas de
recarga acuífera (PERIAGUA-GIZ, 2017), provocando el desabastecimiento gradual del líquido elemento, por el impacto de las urbanizaciones sin planificación, que conlleva a la deforestación.
Así mismo, la Presidente de VIVE señaló que existen otras actividades que están destruyendo nuestro ambiente, como el mal uso de pesticidas, que es la causa de las enfermedades cancerígenas en la población, los chaqueos sin control, que provocan la pérdida de la biodiversidad, afectando de sobremanera a la flora y fauna, al igual que la desmedida tala de árboles para fines maderables y asentamientos humanos, la agonía del río Guadalquivir por la explotación de áridos y el mal manejo del agua.
Una de las soluciones a la problemática ambiental, debería ser cumplir las normativas a nivel nacional, departamental y municipal, revisando las competencias, creando políticas públicas en consenso con la sociedad civil, fortaleciendo los conocimientos ambientales en la educación escolar, universitaria y también en los medios de prensa y redes sociales para que llegue a la población en general.
Ruiz remarcó que, con la esperanza de dejar un mundo mejor es necesario actuar ya!! De lo contrario no podremos superar los efectos del cambio climático, como heladas, inundaciones, granizadas, sequías y otros, que ya están afectando de sobremanera a nuestra seguridad alimentaria y por ende a nuestra economía, sin dejar ninguna alternativa a las presentes y futuras generaciones.
