
La cuenca productiva de Santa Ana, reconocida por su tradición vitivinícola en el valle central de Tarija, será objeto de un proceso técnico de protección impulsado por el Concejo Municipal a solicitud de los propios productores de Santa Ana la Nueva y Santa Ana la Vieja.
En diálogo con el periódico digital El Guadalupano, la concejal Raquel Ramos explicó que la iniciativa responde a la creciente preocupación por preservar la vid y el entorno productivo. La autoridad detalló que este trabajo se desarrolla de manera coordinada con organizaciones especializadas del sector.
Ramos destacó que al proceso se han sumado importantes instituciones con experiencia en el ámbito productivo y ambiental. Valoró especialmente el apoyo técnico que brindan entidades como Aniv, Anavit, Fautapo y Prometa, que fortalecen la construcción de propuestas normativas.
La concejal informó que ya fueron presentados dos proyectos de ley ante el pleno del Concejo Municipal, donde ambas iniciativas fueron aprobadas en grande y en detalle. Sin embargo, señaló que el procedimiento continúa y debe avanzar hacia una etapa de consulta formal.
Indicó que la revisión por parte del Gobierno Municipal es un paso obligatorio antes de la validación final, lo que permitirá afinar los alcances de la normativa en beneficio del sector productivo y de la protección territorial.
Las iniciativas legislativas tienen como objetivo central la conservación del paisaje histórico-cultural vitivinícola del valle central de Tarija, reconociendo su importancia productiva, ambiental y patrimonial para las futuras generaciones.
