
El presidente del Comité Cívico de Tarija, Jesús Gira, manifestó su preocupación por la situación de conflictividad que atraviesa el país y advirtió que los hechos violentos registrados en diferentes regiones podrían salirse de control si las autoridades nacionales no asumen decisiones firmes para restablecer el orden democrático y la estabilidad institucional.
En diálogo con El Guadalupano Periódico Digital, Gira sostuvo que la Constitución Política del Estado otorga al presidente la facultad de aplicar mecanismos excepcionales cuando el país enfrenta conflictos que amenazan el Estado de derecho. En ese sentido, señaló que los hechos de violencia y las movilizaciones radicales que persisten en distintas regiones generan preocupación por el riesgo de una mayor escalada social y política.
El dirigente cívico explicó que actualmente existen dos escenarios legales respecto al tratamiento de la normativa vinculada al estado de excepción, recordando que la ley aprobada por el Senado todavía debe cumplir su tratamiento correspondiente dentro de la Asamblea Legislativa Nacional. Sin embargo, cuestionó si existiría la voluntad política necesaria para convocar de manera urgente a sesiones extraordinarias en caso de que el presidente requiera aplicar medidas inmediatas.
Asimismo, Jesús Gira afirmó que existiría un cálculo político equivocado por parte del vicepresidente Lara, señalando que algunos sectores mantienen expectativas sobre una posible sucesión constitucional ante las presiones que exigen la renuncia del actual mandatario. Según indicó, este tipo de posiciones generan mayor incertidumbre en medio de la crisis que vive el país.
El presidente cívico remarcó que lo fundamental en este momento debe ser la defensa irrestricta de la Constitución Política del Estado, el régimen democrático y las instituciones legalmente constituidas. Añadió que las diferencias políticas no pueden convertirse en argumentos para promover escenarios de desestabilización o confrontación que terminen afectando a toda la población boliviana.
Finalmente, Gira sostuvo que el vicepresidente no debería asumir una posición distante respecto al Gobierno nacional y consideró que debe actuar como parte del binomio elegido democráticamente por la ciudadanía. En ese sentido, señaló que tanto el presidente como el vicepresidente tienen la responsabilidad de trabajar de manera conjunta por el bienestar del país y por la recuperación de la estabilidad política y social de Bolivia.