
Los centros de reintegración para adolescentes en Tarija atraviesan un escenario complejo debido a recientes modificaciones normativas que cambiaron el régimen de cumplimiento de medidas sustitutivas, generando presión sobre la capacidad instalada y las condiciones de alojamiento.
En diálogo con el periódico digital El Guadalupano, la directora del Sedeges, María Esther Valencia, explicó que la nueva disposición legislativa elimina la posibilidad de que jóvenes y adolescentes completen el 50% de sus medidas en detención domiciliaria. “Ahora deben cumplir el 100% en centros de rehabilitación cuando se trate de delitos graves o muy graves”, precisó.
Actualmente, el Centro de Reintegración Social para Varones Oasis alberga a más de 40 internos, mientras que el Centro Trinidad Peralta, destinado a mujeres, resguarda a un número menor pero también afectado por la normativa. Ambos espacios se ven obligados a readecuar dormitorios y ambientes, lo que ha derivado en incomodidad y riesgo de hacinamiento.
Valencia señaló que esta situación exige una reorganización urgente, puesto que la medida incrementa significativamente el tiempo de permanencia de los adolescentes dentro de los centros. “El cambio normativo nos obliga a ampliar o redistribuir espacios para garantizar su bienestar”, afirmó.
Ante esta problemática, el Sedeges solicitó al Chaco la apertura de un centro de rehabilitación juvenil que permita descongestionar las instalaciones de Cercado y brindar una alternativa para derivar a los jóvenes de esa región.
Finalmente, se aguarda una respuesta oficial para avanzar en la redistribución de la población interna y asegurar condiciones adecuadas para quienes transitan procesos de reintegración social.
