
El difícil panorama financiero que arrastra Tarija desde hace varios años continúa generando impactos directos en la gestión pública, obligando a la Gobernación a tomar decisiones complejas respecto a las múltiples demandas que provienen de distintos sectores, entre ellos el área de salud.
En contacto con El Guadalupano Digital, la secretaria de Desarrollo Humano de la Gobernación, María Lourdes Vaca, explicó que si bien se reconoce el bono de vacunación como un derecho adquirido, la coyuntura económica actual limita cualquier posibilidad inmediata de desembolso. “Este es un derecho legítimo, pero la realidad financiera nos impone restricciones que no podemos ignorar”, afirmó.
Vaca detalló que solo este incentivo representa un monto superior a los ocho millones de bolivianos dentro del presupuesto departamental, cifra que no está destinada exclusivamente a trabajadores de la Gobernación, sino que involucra a personal de distintos niveles del sistema de salud. “Estamos hablando de un compromiso millonario que va más allá de una sola institución”, precisó.
Frente a ello, sostuvo que priorizar el pago del bono significaría desplazar recursos que están destinados a programas dirigidos a otras poblaciones en situación vulnerable, lo que complicaría aún más la atención de necesidades básicas. “No podemos dejar de lado políticas sociales que también impactan a quienes más lo necesitan”, aseveró.
La funcionaria recordó que la Gobernación continúa lidiando con un déficit estructural que se arrastra desde gestiones anteriores, lo que ha obligado a ajustar gastos y focalizar los recursos disponibles. “Estamos con el mismo escenario económico desde hace años, y eso limita atender todas las demandas, por más justificadas que sean”, puntualizó.
Asimismo, planteó que el nivel central del Estado debería asumir el pago de este beneficio, dado que se trata de una política pública que trasciende competencias regionales. “Este asunto debe ser asumido desde el Gobierno nacional, que es quien tiene la capacidad de garantizar estos derechos en todo el país”, indicó.
Por otro lado, Vaca apeló a la comprensión del personal de salud ante este contexto adverso, pidiendo sensibilidad para entender que hay múltiples necesidades compitiendo por los escasos recursos departamentales. “El sector salud también debe empatizar con la situación crítica que vive Tarija”, agregó.
Finalmente, la Secretaría de Desarrollo Humano reiteró el compromiso de seguir gestionando ante el nivel central y de buscar soluciones alternativas, pero advirtió que en el corto plazo no existen las condiciones para solventar el pago del bono sin comprometer otros programas fundamentales.
