
El canciller, Rogelio Mayta, y el embajador de Japón, Hokida Osamu, suscribieron este viernes notas reversales, minutas de acuerdo y la memoria de discusión sobre la donación del país nipón para la provisión de equipos destinados a la atención o prevención de incendios forestales en Bolivia, por un valor de 500 millones de yenes japoneses, es decir, unos 4,5 millones de dólares.
El objetivo de la donación japonesa es prevenir los riesgos que son causados por el cambio climático y los desastres naturales, con la ejecución del Programa Nacional de Prevención y Atención de Quemas e Incendios Forestales, en sus etapas de información, capacitación y prevención, control, fiscalización y sanción, atención y recuperación.
De acuerdo con la Cancillería, la contribución de Japón favorecerá al fortalecimiento del Plan de Desarrollo Económico y Social 2016-2020 de Bolivia, fundamentalmente al Pilar 9 sobre «Soberanía Ambiental con Desarrollo Integral».
El Estado Plurinacional de Bolivia coordina con todos los niveles de Gobierno para desarrollar acciones que permitan prevenir, controlar y combatir los incendios forestales y quemas, que cada año se suscitan en el país y que, en muchas ocasiones, se convirtieron en eventos transfronterizos, es decir, que los incendios se inician en fronteras con otros países y se propagan hacia territorio boliviano, explicó la Cancillería en una nota de prensa.
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