
La construcción de la presa y canal proyectados en la cuenca del río Pilcomayo continúa generando preocupación entre representantes de distintos sectores, especialmente por los posibles efectos ambientales, productivos y sociales que podría ocasionar en comunidades ubicadas aguas abajo. Ante este escenario, autoridades departamentales comenzaron a solicitar información técnica detallada para conocer el verdadero alcance de la obra y sus eventuales consecuencias para las poblaciones que dependen directamente de los recursos hídricos de la región.

En diálogo con El Guadalupano Periódico Digital, el asambleísta José Luis Ferreira informó que actualmente se encuentra recabando documentación e informes técnicos relacionados con el proyecto, debido a las inquietudes existentes sobre la reducción del caudal del río Pilcomayo y el impacto que esto podría generar en la actividad pesquera, la producción ganadera y la seguridad alimentaria de comunidades indígenas asentadas en la zona.

La autoridad explicó que una de las principales preocupaciones está relacionada con la migración del sábalo, especie fundamental para la economía y alimentación de numerosas familias. Según señaló, cualquier alteración significativa en el flujo natural del río podría afectar el ingreso de agua hacia sectores estratégicos como el Bañado La Estrella y otros humedales vinculados al ciclo reproductivo de esta especie, generando consecuencias directas para quienes dependen de la pesca.
Ferreira indicó que, hasta el momento, persisten dudas respecto a los estudios ambientales y a los mecanismos que garanticen que la obra no ocasionará perjuicios a las comunidades ribereñas. En ese sentido, sostuvo que existe preocupación porque los sectores potencialmente afectados consideran que no fueron incorporados adecuadamente en los procesos de consulta y socialización previos a la ejecución del proyecto.
Asimismo, señaló que los posibles impactos no solo alcanzarían a los pueblos indígenas, sino también a pequeños productores y ganaderos que desarrollan sus actividades en ambas márgenes del Pilcomayo. Por ello, afirmó que resulta indispensable contar con información técnica transparente que permita conocer cómo se garantizará la sostenibilidad de los recursos naturales y las actividades económicas vinculadas al río.
El asambleísta aclaró que actualmente no existe una posición de rechazo absoluto a la construcción de la obra, sino una demanda legítima para que las instituciones responsables y la empresa ejecutora proporcionen datos precisos, estudios actualizados y explicaciones sobre las medidas de mitigación que serán aplicadas para evitar afectaciones a la población y al ecosistema.
Finalmente, Ferreira informó que durante las próximas semanas se prevé la realización de reuniones con entidades públicas, organizaciones sociales y representantes de la empresa encargada del proyecto, con el propósito de obtener información oficial y despejar las dudas existentes. El objetivo, aseguró, es garantizar que cualquier intervención en la cuenca del Pilcomayo contemple la protección del medio ambiente, los recursos pesqueros y la seguridad alimentaria de las familias que dependen históricamente de este importante sistema hídrico.