
En la provincia Gran Chaco (Tarija), una niña de 13 años cursa el sexto mes de gestación tras el abuso sexual de parte de su padrastro. Tras una evaluación médica para que se le pueda practicar un aborto legal, se desaconsejó la interrupción en vista a los riesgos para su salud y por el estado avanzado de la concepción.
Aracely Reyes, directora de la Defensoría de la Niñez y Adolescencia de Villamontes, informó que se trata de un hecho que consterna, por la vejación de la menor de edad desde sus nueve años. Tras las diligencias, el agresor está detenido.
“Luego de la entrevista psicológica, la niña sentía molestias y se ordena que le saquen ecografías y ni la menor de edad sabía, ni la madre, que ella estaba embarazada de seis meses”, comentó.
La menor de edad fue abusada por su padrastro, quien la reconoció legalmente por lo que lleva el apellido de su agresor.
Reyes también mencionó que la niña no entendía lo que significaba un embarazo y manifestó que no quería estar en esa condición. De acuerdo con lo que manda la ley, se solicitó a los galenos una evaluación de si es posible la interrupción de la gestación, tomando en cuenta el estado de la menor de edad y su avance. “Los médicos concluyen que la respuesta es rechazar la solicitud, en vista a que el estado de gestación es avanzado y que además hay un riesgo para la madre”.