
La comunidad de Sella Cercado fue escenario de la XXXII Feria del Vino Patero y el Singani Casero, un evento que se consolida como uno de los espacios más importantes para la promoción de la cultura vitivinícola del departamento de Tarija. La feria se desarrolló el pasado fin de semana y atrajo a visitantes de distintas zonas rurales y urbanas.
En diálogo con El Guadalupano Periódico Digital, la jefa de la Unidad de Fomento y Apoyo Agroproductivo, Varinia Mier Tapia, señaló que esta actividad cumple un rol clave en la dinamización económica de las comunidades productoras. “Participaron 20 expositores que no solo vendieron sus productos, sino también fortalecieron vínculos con otros productores de la región”, expresó.
Durante la jornada, se ofrecieron diversas variedades de vino patero y singani casero, todos elaborados mediante procesos artesanales que conservan las tradiciones familiares. Además, los asistentes disfrutaron de música en vivo, gastronomía regional y muestras culturales que enaltecieron el valor del encuentro.
Mier Tapia destacó que este tipo de ferias contribuyen a visibilizar el trabajo del área rural y a crear circuitos de comercialización directa. “Estas iniciativas permiten a nuestros productores generar ingresos, intercambiar saberes y abrirse a nuevos mercados”, afirmó.
Los expositores, por su parte, celebraron la posibilidad de compartir sus productos con un público más amplio. Una de las productoras participantes manifestó que la feria no solo les brinda oportunidades comerciales, sino también les motiva a seguir mejorando la calidad de sus bebidas.
La feria también fue un espacio propicio para que instituciones municipales y departamentales puedan tomar contacto directo con los productores y conocer de primera mano sus necesidades, desafíos y potencialidades. “El vino patero es parte de nuestra identidad y merece todo el respaldo institucional”, dijo otra representante comunal.
Algunos visitantes resaltaron que estos eventos les permiten descubrir productos de gran calidad que no siempre están disponibles en mercados tradicionales. “Probamos singanis caseros increíbles, hechos con mucha dedicación. Volveremos el próximo año”, comentaron.
Finalmente, desde la organización se anunció que se continuará trabajando para consolidar esta feria como un referente regional, que año tras año permita no solo mostrar lo mejor del vino artesanal, sino también reforzar los lazos entre productores, consumidores e instituciones comprometidas con el desarrollo del agro tarijeño.
