
La calidad en el servicio de distribución de Gas Licuado de Petróleo (GLP) vuelve a estar en el centro del debate en Tarija, luego de que múltiples vecinos expresaran su molestia por la entrega de garrafas deterioradas. El problema toma relevancia en un contexto donde se analiza un posible ajuste en las comisiones para las empresas distribuidoras del carburante.
En declaraciones a El Guadalupano Periódico Digital, el diputado por Comunidad Ciudadana (CC), Edwin Rosas, señaló que se han recibido al menos 15 denuncias ciudadanas relacionadas con el mal estado de las garrafas, y que estos reclamos exigen una pronta respuesta por parte de las autoridades y las empresas distribuidoras.
“Nos han llegado varios reportes de vecinos que afirman haber recibido garrafas en condiciones defectuosas. En muchos casos, se trata de envases oxidados, con válvulas flojas o signos de deterioro que ponen en riesgo su uso seguro”, explicó Rosas.
El legislador recordó que, según el compromiso asumido por las instancias correspondientes, cualquier garrafa que presente daños visibles debe ser reemplazada sin costo adicional para el usuario, siempre y cuando se gestione el reclamo a través de los canales establecidos, como ODECO.
Rosas también mencionó que muchas personas no conocen el procedimiento para realizar la queja, por lo que ha estado compartiendo el número de atención al consumidor para facilitar el contacto directo y así garantizar la reposición de las garrafas defectuosas.
En paralelo, el parlamentario hizo alusión a las solicitudes recientes de las empresas distribuidoras de GLP, que han pedido un ajuste en las comisiones que perciben por el servicio de comercialización del gas doméstico, argumentando que el precio se ha mantenido congelado por varios años.
Frente a esta posibilidad, Rosas fue enfático en señalar que cualquier incremento que termine afectando el precio final que paga la ciudadanía por una garrafa será resistido por la población. “Si el ajuste en las comisiones significa que el consumidor deberá pagar más, claramente se generará rechazo”, afirmó.
Finalmente, hizo un llamado a las autoridades regulatorias para que prioricen el control de calidad en la distribución y garanticen condiciones seguras para el consumidor, evitando que se traslade el costo de la deficiencia del sistema al bolsillo de los usuarios.
