
Los restos de la cantante Luisa Molina recibirán el «último adiós» mañana, tras un velorio simbólico realizado la tarde de este lunes en la Casa de la Cultura.
Aunque era una voluntad de la cantante -fallecida la madrugada del domingo 30 a los 65 años por complicaciones del COVID-19-, enterrarse en el cementerio General de la Ciudad de La Paz, hasta las 11.00 de esta mañana, los familiares tenían dificultades para cumplir esa voluntad.
Una allegada a la familia, en contacto con EXTRA, indicó que en realidad la cantante, en vida, se aseguró de contar con un nicho en el Cementerio General. Sin embargo, cuando se apersonó la familia al camposanto, ese espacio ya estaba ocupado por otra gente, motivo por el cual se realizaban las gestiones ante las autoridades del cementerio paceño.
Durante la mañana se informó en Radio Fides que los allegados a la desaparecida cantante «no encontraban un espacio en ese camposanto, debido a la demanda por la pandemia», de acuerdo a versiones de otro integrante de su familia.
Ante esta situación, la fuente contactada por este medio, explicó que si no se lograba la voluntad de la cantante de enterrarse en el Cementerio General, por razones de fuerza mayor, sus restos serían llevados al Cementerio Jardín de la ciudad de La Paz.
No obstante, el familiar que conversó con EXTRA indicó que mañana se dará el «ultimo adiós» a Molina, en un lugar aún por definir, luego de perder la vida la madrugada del domingo a causa del COVID-19.
Desde las 16.00 se le realiza un homenaje y un velorio simbólico en la Casa de la Cultura, con presencia de amigos, familiares y algunos conocidos, que llegaron al lugar cuidando las medidas de bioseguridad.
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