
En medio de un escenario político marcado por tensiones y nuevas correlaciones de fuerza tras las últimas elecciones, el alcalde de Tarija, Johnny Torres, expresó su lectura sobre el rumbo nacional y el rol de los partidos tradicionales frente al oficialismo. El burgomaestre señaló que el panorama confirma un cambio en las preferencias ciudadanas y que la estrategia de oposición del Movimiento Nacionalista Revolucionario (MNR) empieza a dar resultados.
En diálogo con el periódico digital El Guadalupano, Torres destacó que la línea histórica del MNR ha sido clara: evitar que el Movimiento al Socialismo (MAS) mantenga la hegemonía política que, a su juicio, ha causado retrocesos económicos y sociales en el país. Subrayó que este propósito se ha cumplido parcialmente, reflejado en la caída del caudal electoral oficialista en los recientes comicios.
Torres fue enfático al responsabilizar al actual presidente por el desgaste del partido gobernante. Según indicó, la administración nacional no solo no resolvió los problemas económicos de Bolivia, sino que profundizó la crisis, debilitando al MAS de manera irreversible y abriendo paso a nuevas opciones políticas.
“El verdadero desgaste del MAS vino desde adentro”, afirmó Torres, al explicar que las decisiones del actual mandatario, lejos de fortalecer a su base política, generaron divisiones y alejaron a la población, lo que en su criterio representa un beneficio para los ciudadanos que anhelan un cambio.
El alcalde también dirigió un mensaje a la militancia del MNR, recordándoles que la unidad interna es indispensable para consolidar la alternativa de oposición. Aseguró que la organización debe mantenerse firme y cohesionada para continuar siendo un contrapeso sólido frente al oficialismo y cualquier intento de imponer nuevamente el socialismo en el país.
En sus declaraciones, Torres no dejó pasar la oportunidad de referirse al ambiente político de la campaña electoral, que calificó de hostil y marcado por prácticas de desprestigio. Criticó lo que denominó “campaña negra”, asegurando que esta estrategia afectó a distintas personalidades políticas, entre ellas el empresario y dirigente Samuel Doria Medina.
El burgomaestre sostuvo que él mismo fue víctima de ataques y campañas de desinformación simplemente por emitir opiniones a favor de los valores democráticos. “Hoy cualquiera que defienda principios y no intereses corre el riesgo de ser blanco de ataques”, expresó.
Finalmente, Torres advirtió que estas prácticas de confrontación mediática atentan contra el debate democrático y desvían la atención de los problemas de fondo. Recalcó que Bolivia necesita soluciones concretas y no campañas de difamación, reiterando que su compromiso desde la gestión municipal es velar por el progreso de Tarija y por un país con instituciones más sólidas y transparentes.
