
La festividad de Todos Santos se consolida como la temporada más crucial y rentable del año para el sector panificador en Tarija. Este auge beneficia especialmente a los productores de las localidades de Lajas, San Lorenzo y La Victoria, donde la demanda de pan y masas típicas de la celebración llega a experimentar un incremento de hasta el triple, tanto en el mercado local como en la comercialización hacia otros departamentos.
En una entrevista exclusiva con el periódico digital El Guadalupano, Dilberth Flores, representante de los panificadores de Tarija, compartió detalles sobre el impacto positivo de esta celebración y la estrategia que el sector sigue para asegurar la calidad y el precio de sus productos en esta época de alta rotación.
“La festividad de Todos Santos es aprovechada al máximo por los panificadores de Lajas, San Lorenzo, La Victoria”, comenzó explicando Flores.
“Es importante mencionar que en esta época hasta se triplica la demanda, y no solo en el mercado de Tarija, sino también en otros departamentos, que buscan la gran variedad de pan y masas que ofertamos por la tradición”, precisó el dirigente al medio.
Al ser consultado sobre el desafío de mantener la oferta ante tal crecimiento en la demanda, Flores se refirió a la estabilidad en los costos de producción y la importación de materia prima.
“De un tiempo a esta parte los insumos se mantienen estables. Nosotros continuamos importando la harina de manera directa desde las molineras de Argentina”, detalló.
“Esta situación, sumada a una leve baja en el precio de la harina en Bolivia, nos permite un control en los costos”, afirmó Flores a El Guadalupano.
Finalmente, el representante aseguró que este escenario favorable les permite cumplir con su compromiso hacia el consumidor: “Por lo que hace que nosotros garanticemos la calidad, el precio y el tamaño del pan que llega a las familias tarijeñas durante esta celebración tan significativa para el departamento”.
