
El municipio de El Puente atraviesa una preocupante situación por la falta de lluvias que afecta a 63 comunidades de la zona alta de Tarija, motivo por el cual se promulgó una declaratoria de emergencia. A este escenario se suman las granizadas registradas en sectores de la zona baja, que provocaron daños en diferentes cultivos y mantienen en alerta al sector campesino por las posibles consecuencias en la producción agrícola y el abastecimiento de alimentos.

En contacto con El Guadalupano Periódico Digital, el ejecutivo de la Federación de Campesinos de Tarija, Herber Quispe, informó que la sequía golpea severamente a las comunidades de El Puente, mientras que las recientes granizadas afectaron a poblaciones de Cercado y O’Connor. Entre los cultivos perjudicados mencionó la sandía, durazno, ciruelo y maíz, cuya producción habría registrado pérdidas debido a los fenómenos climáticos.

La dirigencia campesina advirtió que la crisis hídrica podría tener consecuencias más amplias si no se adoptan medidas inmediatas, principalmente por la disminución de las fuentes de agua y los problemas que enfrenta el río San Juan del Oro. Según el sector, esta situación pone en riesgo la continuidad de la actividad agropecuaria y podría comprometer la seguridad alimentaria del departamento hacia los últimos meses del año.

Otro de los aspectos que genera preocupación es el avance de la minería ilegal, actividad que, de acuerdo con las denuncias de los representantes campesinos, estaría agravando el deterioro ambiental y afectando las condiciones del río San Juan del Oro. Por ello, demandaron una mayor intervención de las autoridades competentes para atender la problemática y evitar que los daños sobre los recursos hídricos continúen incrementándose.

Asimismo, Quispe cuestionó la falta de respuestas oportunas de la Asamblea Legislativa Departamental y de la Brigada Parlamentaria, a cuyos representantes pidió trasladarse hasta las comunidades afectadas para conocer directamente la magnitud de la emergencia. Entre las principales demandas se encuentran la perforación de pozos, la distribución de agua mediante cisternas y la activación de recursos de contingencia para respaldar a las familias productoras.
Finalmente, el sector campesino advirtió que, si no se destinan recursos y asistencia de manera urgente, la situación podría agravarse hasta requerir una declaratoria de desastre municipal, con consecuencias severas para la producción agropecuaria. Los dirigentes insistieron en que la atención debe ser inmediata para reducir las pérdidas, garantizar el acceso al agua y evitar que la crisis afecte aún más a las comunidades rurales de Tarija.
