
La Cámara de Senadores aprobó este martes, en su estación en grande y en detalle, el proyecto de ley que plantea la abrogación de la Ley 1720 de conversión de tierras; sin embargo, introdujo algunos ajustes en las disposiciones transitorias finales. En ese sentido, la norma deberá regresar a la Cámara de Diputados para tratar esas modificaciones.
La estación en grande fue aprobada con 20 votos a favor de la abrogación, tres en contra y nueve votos en blanco.
“Queda aprobada la ley en su estación en grande”, señaló el presidente del Senado, Diego Ávila.
Posteriormente, el pleno ingresó a un cuarto intermedio a solicitud del senador José Manuel Ormachea, con el fin de realizar las consultas necesarias antes de iniciar el tratamiento en detalle del artículo único de abrogación de la Ley 1720.
Seguidamente, la sesión se retomó para la votación en su estación en detalle que aprobó la norma por mayoría. A continuación, se procedió a la lectura de la disposición transitoria única de la norma, y el senador Ormachea sugirió modificaciones a esta disposición.
Tras la propuesta, en el pleno surgieron dos alternativas: la primera, aprobar el proyecto de abrogación tal como llegó de Diputados, para responder con celeridad a la población movilizada; y la segunda, añadir dos disposiciones transitorias que establecieran un plazo de 60 días para trabajar en la propuesta de una nueva norma y un proceso de concertación.
El presidente del Senado puso a consideración del pleno la inclusión de estas dos disposiciones, y la mayoría votó a favor de agregarlas.
“Queda aprobada la disposición transitoria final segunda. Y aprobada, por lo tanto, la presente ley, que debe ser devuelta a la Cámara para considerar las modificaciones introducidas en esta Cámara”, declaró Ávila.
En consecuencia, el proyecto de ley de abrogación fue remitido nuevamente a la Cámara de Diputados para que trate las modificaciones correspondientes. Posteriormente, el Senado se declaró en un nuevo cuarto intermedio hasta este miércoles.
El tratamiento de la abrogación de la norma de conversión de pequeñas propiedades agropecuarias en medianas unidades productivas se dio luego de que diversas organizaciones indígenas, campesinas y sectores sociales expresaran su rechazo e iniciaran movilizaciones.
Horas antes, los directivos de la Cámara Agropecuaria del Oriente (CAO), entidad que se resistía a la abrogación de la Ley 1720, se reunieron con el presidente del Senado y otras autoridades, y acordaron redactar un nuevo proyecto de ley para beneficio de los pequeños y mediador productores del sector.
Esa nueva norma considerará las especificidades regionales y estaría dirigida a reemplazar, en su espíritu, a la Ley 1720.
Los Tiempos