
El sector vitivinícola de Tarija expresó observaciones al fideicomiso de Bs 800 millones establecido por el Gobierno nacional mediante el Decreto Supremo 5720, destinado a créditos de fomento productivo. El productor y dirigente de la Asociación Nacional de Vitivinicultores (ANAVIT), José Sánchez, sostuvo que el monto resulta limitado frente a las necesidades de recuperación productiva que enfrenta el departamento y al incremento de los costos generado por el encarecimiento del diésel.

En diálogo con El Guadalupano Periódico Digital, Sánchez explicó que el sector realizó estimaciones sobre los recursos necesarios para recuperar parte de la superficie productiva afectada. Según sus cálculos, únicamente para recuperar 800 hectáreas de vid destinadas a la producción de uva para singani se requerirían aproximadamente $us 80 millones, tomando como referencia un costo de $us 40.000 por hectárea.

El representante señaló que estas estimaciones fueron analizadas junto a miembros de ANAVIT, regantes del sistema San Jacinto y parlamentarios tarijeños. A partir de este análisis, consideró que los Bs 800 millones contemplados en el fideicomiso nacional deben ser evaluados en función de las necesidades específicas de cada región y de la magnitud de las inversiones requeridas para recuperar la producción agrícola.

Sánchez remarcó que el planteamiento del sector no está orientado a solicitar donaciones, sino a acceder a mecanismos de financiamiento que permitan contar con capital de trabajo suficiente y condiciones adecuadas para sostener la actividad productiva. En su criterio, la recuperación de la producción vitivinícola también tiene relación con otras actividades económicas de Tarija, entre ellas la generación de empleo y el movimiento de la cadena turística vinculada a la producción de vinos y singanis.
El dirigente también mencionó la necesidad de atender obras de infraestructura relacionadas con el sector agrícola, entre ellas el proyecto de renovación de tuberías del sistema de riego San Jacinto. De acuerdo con la cifra expuesta por Sánchez, esta intervención tendría un costo estimado de Bs 600 millones, por lo que planteó que las políticas de financiamiento consideren también este tipo de inversiones estructurales para garantizar la continuidad de la producción.
Finalmente, Sánchez cuestionó que las medidas anunciadas hasta ahora no respondan, según su evaluación, a la totalidad de las necesidades de los productores tarijeños. “Tarija tiene que sostenerse en sus cadenas productivas; si no nutren a los que producen la materia prima, nos tienen en esta condición”, afirmó el representante de ANAVIT, quien pidió que los mecanismos financieros contemplen las condiciones reales de los sectores productivos del departamento.