
Tarija avanza hacia una gestión ambiental más eficiente con la próxima puesta en marcha de una moderna planta de tratamiento de lodos, considerada un referente por su bajo costo tecnológico a nivel internacional. Esta infraestructura representa un paso clave en el manejo sostenible de aguas residuales y en la mejora de las condiciones sanitarias del municipio.
Durante un contacto con el periódico digital El Guadalupano, el alcalde Johnny Torres resaltó el impacto positivo que tendrá esta planta para la ciudad, señalando que su construcción marca un antes y un después en la forma de tratar los desechos líquidos. “Estamos hablando de un proyecto que sitúa a Tarija como pionera, gracias a la tecnología más económica que se haya implementado para este tipo de procesos en el mundo”, afirmó.
El burgomaestre detalló que esta iniciativa atravesó varias etapas antes de concretarse, empezando por el diseño final del proyecto, continuando con la gestión de los recursos necesarios y culminando con la construcción física de la planta, que ya está concluida.
Actualmente, la infraestructura se encuentra a la espera de la recepción definitiva para dar inicio a su fase operativa, proceso en el que se definirán los parámetros técnicos y financieros que permitirán garantizar su funcionamiento continuo a lo largo del año.
Torres explicó que, inicialmente, la gestión de la planta no será totalmente autónoma, sino que se implementará bajo la supervisión directa de la empresa constructora, mientras se establecen los mecanismos conjuntos entre el municipio y la comunidad para su administración futura.
“Lo importante es que se trata de un modelo de gestión participativo, donde los vecinos jugarán un papel crucial para garantizar que esta obra cumpla con sus objetivos de sanidad y protección ambiental”, subrayó el alcalde.

Por su parte, técnicos municipales indicaron que la planta permitirá procesar los lodos con mayor eficacia y menores costos operativos, contribuyendo significativamente a mejorar el tratamiento de las aguas servidas y reducir el impacto ambiental en el río Guadalquivir.
Finalmente, las autoridades reiteraron su compromiso de trabajar junto a la población para consolidar este proyecto, que no solo responde a una necesidad urgente, sino que también coloca a Tarija en la ruta de la sostenibilidad y la innovación en materia ambiental.
